La inauguración de la primera Estación de Servicio móvil del país por parte de YPF en la ciudad de Pinamar no pasó inadvertida en la industria de los combustibles. Concebida para responder a picos de consumo en contextos de alta circulación vehicular, la iniciativa empezó a trazar un camino que otras petroleras ya evalúan replicar en distintos puntos del país.
La iniciativa de YPF propone acercar el expendio de combustibles al usuario mediante una instalación que no requiere infraestructura fija. Se trata de una unidad transportable con equipamiento tecnológico avanzado, diseñada para operar con rapidez, seguridad y flexibilidad frente a los picos de demanda temporal, especialmente en zonas turísticas. El objetivo es reforzar la red existente sin sustituir a las estaciones tradicionales.
Desde el punto de vista operativo, la propuesta ofrece ventajas concretas. Permite reforzar el abastecimiento en momentos críticos, reducir la congestión en estaciones cercanas y ampliar la cobertura en zonas donde una inversión permanente no resulta rentable durante todo el año. Además, la operación es monitoreada en tiempo real desde los centros de control de la compañía, lo que garantiza trazabilidad, seguridad y control sobre cada despacho.
El lanzamiento se enmarca en un nuevo esquema regulatorio impulsado por el Gobierno nacional, que habilita este tipo de formatos flexibles y abre la puerta a una modernización del sistema de expendio de combustibles. Para el sector, se trata de una señal clara de hacia dónde puede evolucionar el negocio en un contexto de cambios en los hábitos de consumo y mayores exigencias por parte de los usuarios.
En ese marco, otras petroleras comenzaron a evaluar el impacto comercial y operativo del modelo. Fuentes del sector señalan que tanto Shell como AXION energy, Puma y Gulf –además de empresarios independientes- están analizando alternativas similares, especialmente orientadas a corredores turísticos y zonas con fuerte estacionalidad, donde la demanda se multiplica en determinados meses del año. “No hay nada que dejemos de considerar; tememos operadores que están viendo alternativas”, apuntaron a Surtidores desde una de las principales.
Para los empresarios de Estaciones de Servicio, la aparición de este nuevo formato abre interrogantes y oportunidades. Por un lado, plantea el desafío de convivir con modelos más flexibles que pueden modificar la dinámica habitual del mercado. Por otro, ofrece una herramienta adicional para responder a la demanda sin asumir los costos fijos de una instalación permanente. En ambos casos, la clave estará en cómo se articulan estas soluciones con la red existente y bajo qué condiciones comerciales se desarrollan.
La estación móvil de YPF funciona así como un caso testigo. Su desempeño durante la temporada de verano será determinante para medir variables como tiempos de atención, nivel de aceptación de los usuarios y eficiencia operativa. Esos resultados serán observados de cerca por el resto de las compañías, que deberán decidir si avanzan con proyectos similares o si adaptan el concepto a sus propias estrategias.














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