Para los empresarios de Grifos y Estaciones de Servicio, el inicio del año no solo implica ajustes comerciales y operativos, sino también el cumplimiento de exigencias ambientales que son fiscalizadas de manera estricta. Entre ellas, el Informe Ambiental Anual se consolida como uno de los documentos más relevantes, ya que refleja cómo se gestionó la operación desde el punto de vista ambiental durante el año anterior.
La normativa establece que el IAA debe presentarse hasta el último día hábil del mes de marzo. Este plazo es inamovible y alcanza a todas las unidades operativas vinculadas a actividades de hidrocarburos que se encuentren bajo supervisión del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental, por lo que no cumplirlo expone al empresario a observaciones y eventuales sanciones.
Además del IAA, el cronograma ambiental contempla otros reportes obligatorios, como el Informe de Monitoreo Ambiental, la Declaración de Manejo de Residuos Sólidos y el Manifiesto de Manejo de Residuos Sólidos. En conjunto, estos instrumentos permiten a la autoridad evaluar si la estación de servicio opera dentro de los parámetros ambientales exigidos por la ley.
El sustento legal de esta obligación se encuentra en el Decreto Supremo N.º 015-2006-EM, que aprueba el Reglamento para la Protección Ambiental en las Actividades de Hidrocarburos.
Su artículo 93° señala que los titulares de las operaciones deben informar anualmente, de manera detallada y documentada, el cumplimiento de todas las disposiciones ambientales que les resulten aplicables.
Este marco normativo no solo alcanza a los actuales operadores, sino también a quienes hayan adquirido una estación de servicio mediante transferencia, cesión o fusión empresarial. En estos casos, el nuevo titular asume automáticamente las obligaciones ambientales pendientes, lo que vuelve indispensable revisar el historial ambiental del negocio antes de cualquier operación societaria.
El contenido del Informe Ambiental Anual debe elaborarse siguiendo los términos de referencia oficiales, que exigen información precisa sobre la unidad operativa, el proceso productivo, la normativa aplicable y el grado de cumplimiento de los compromisos ambientales. También se incluyen aspectos críticos como el manejo de residuos, los planes de contingencia y los resultados de los monitoreos realizados.
Para el empresario estacionero, este informe no debe verse solo como un trámite administrativo. Cabe señalar que una correcta elaboración del IAA permite detectar oportunidades de mejora en la gestión ambiental, reducir riesgos operativos y anticiparse a observaciones de la autoridad fiscalizadora, evitando costos adicionales y posibles paralizaciones.















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