El expendio de combustibles en México se encamina hacia una etapa con mayores niveles de control técnico. La PROY-NOM-023-ASEA-2025, aún en fase de desarrollo, comienza a generar movimientos en el sector, donde operadores y especialistas analizan cómo adaptarse a un esquema que dejará atrás la lógica documental para enfocarse en la verificación directa del funcionamiento de las instalaciones.
Según informó a Surtidores Latam, Gustavo Hernández, director de Grupo Metroenergy, la iniciativa impulsada por la autoridad no implica un simple ajuste sobre la normativa vigente, sino un cambio de fondo en la forma en que se evalúa el cumplimiento dentro de las estaciones de servicio.
La NOM-005-ASEA-2016 fue durante años el marco que ordenó el diseño, construcción, operación y mantenimiento de las estaciones. Sin embargo, el crecimiento del sector, la incorporación de nuevas tecnologías y una mayor complejidad en los sistemas operativos dejaron en evidencia limitaciones que ahora buscan ser superadas.
En ese sentido, uno de los aspectos que más llama la atención es el giro hacia un modelo basado en la comprobación del desempeño real de los equipos. “Durante mucho tiempo el cumplimiento se sostuvo en evidencia documental, pero eso ya no será suficiente. La autoridad quiere comprobar que los sistemas críticos funcionan correctamente en condiciones reales”, explicó Hernández.
Este cambio implica que los dispositivos vinculados a la seguridad deberán no solo estar instalados y registrados, sino también demostrar su correcto funcionamiento en la práctica. La exigencia técnica se eleva y obliga a un control mucho más riguroso sobre el estado y la operación de cada componente.
A su vez, las inspecciones tendrán un rol mucho más activo. Las visitas de verificación dejarán de centrarse en la revisión de documentación para avanzar hacia evaluaciones físicas y funcionales en sitio. Esto reduce el margen para inconsistencias y hace más visible cualquier falla operativa.
“Las estaciones van a tener que prepararse de otra manera. Ya no alcanza con tener todo en regla en los papeles, sino que cada sistema deberá responder correctamente al momento de ser evaluado”, advirtió el directivo.
Este nuevo enfoque también impacta en la preparación frente a auditorías y certificaciones, donde la validación directa cobrará mayor peso. Cualquier desvío será más difícil de justificar y podría derivar en observaciones o sanciones.
Por otra parte, la propuesta deja ver una tendencia hacia una operación más integrada. La gestión de una estación ya no podrá abordarse de manera aislada, sino como parte de un conjunto que articula seguridad industrial, operación, protección ambiental, controles volumétricos y sistemas de medición.
Esta visión impulsa la necesidad de incorporar herramientas tecnológicas que permitan monitorear el cumplimiento de manera continua. Sistemas de gestión, automatización de procesos y plataformas de control comienzan a ganar protagonismo como soporte para sostener los nuevos niveles de exigencia.
Desde el sector también advierten sobre el impacto económico que podría traer aparejado este cambio. La adecuación de instalaciones, la actualización de equipos y la implementación de nuevos controles podrían traducirse en mayores costos operativos, especialmente para estaciones con menor capacidad de inversión.
En ese marco, Hernández subrayó la importancia de anticiparse a la entrada en vigor de la normativa. “Lo más conveniente es realizar un análisis interno cuanto antes, identificar brechas y definir un plan de acción. Tomar decisiones con tiempo permite ordenar inversiones y evitar costos mucho más altos a futuro”, sostuvo.
Asimismo, consideró que aquellas estaciones que logren adaptarse con mayor rapidez no solo cumplirán con la normativa, sino que también podrán mejorar su desempeño operativo y reducir riesgos asociados al funcionamiento diario.


















Blah, blah bah…. Solo quieren sacar dinero… mas y mas requisitos para algo que nunca ha dejado de funcionar ni de atender al público. Quieren un sistema de control digno de Space X o la NASA para vender combustible. En ningún lugar del mundo han establecido tantas normas, controles ni exigencias a las estaciones de servicio.