La Asociación de Grifos y Estaciones de Servicio del Perú presentó un plan de contingencia para sostener el abastecimiento de combustibles frente al avance del Fenómeno El Niño Costero 2026-2027. El documento, actualizado con el Comunicado Oficial N.° 17-2026 de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño, propone medidas de prevención y respuesta para reducir el riesgo de interrupciones en el transporte y la distribución de combustibles.
El diagnóstico identifica ocho departamentos con prioridad muy alta ante inundaciones y movimientos en masa: Áncash, Lima, Ayacucho, Piura, Junín, La Libertad, Arequipa y Huancavelica. El análisis abarcó 1.891 distritos y evaluó los niveles de amenaza para ordenar las zonas según su exposición. Otros ocho departamentos quedaron en prioridad alta, cinco en media y cuatro en baja, por lo que la asociación plantea concentrar los primeros recursos en los territorios con mayor riesgo.

Uno de los principales puntos de atención es la dependencia del sistema de abastecimiento respecto de determinadas instalaciones y corredores viales. Perú cuenta con cuatro refinerías: Talara, Conchán e Iquitos, de Petroperú, y La Pampilla, de Repsol. Según el documento, esta última representa cerca del 40% del consumo nacional y abastece más del 60% de lo que demanda Lima. Una interrupción prolongada podría afectar el suministro para la población y para servicios esenciales, como hospitales, generación de energía y provisión de agua potable.
En materia logística, AGESP identifica siete corredores prioritarios, entre ellos las carreteras Panamericana Norte y Sur, la Panamericana Centro, la Carretera Central, la Longitudinal de la Sierra y la Marginal de la Selva, junto con la Federico Basadre. La propuesta contempla evaluar y señalizar rutas alternas, ubicar maquinaria para despejar los tramos afectados y coordinar el traslado de combustibles mediante cisternas alternativas. En la selva, también considera el transporte fluvial y el almacenamiento anticipado para responder ante una eventual crecida de los ríos.
El plan establece tres etapas de intervención. La primera, prevista para octubre y noviembre de 2026, incluye acumular reservas adicionales, identificar rutas alternativas y seguir las alertas del ENFEN y del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú. La segunda busca mantener el abastecimiento durante las lluvias más intensas, con activación de los centros de operaciones de emergencia y prioridad para los servicios esenciales. La tercera contempla reparar las vías, recuperar los inventarios y normalizar las operaciones cuando disminuya el fenómeno.

Para las zonas costeras más expuestas, la asociación recomienda contar con reservas de seguridad para entre siete y diez días en las capitales provinciales prioritarias, antes de noviembre. En la sierra, propone emplear cisternas más pequeñas y con doble tracción, establecer puntos de acopio en localidades como La Oroya, Huancayo y Huánuco, y disponer de maquinaria en los tramos históricamente afectados. Si el aislamiento supera las 48 horas, los hospitales, las plantas de agua y las telecomunicaciones deberán recibir prioridad en la distribución.
Las Estaciones de Servicio también tienen un papel directo en la prevención. AGESP recomienda inspeccionar tanques, bocas de llenado, venteos y separadores de agua y aceite antes de noviembre, además de capacitar al personal y registrar el estado de las instalaciones. Si ingresa agua a un tanque, se debe detener el despacho del combustible afectado, aislar el equipo y evitar nuevas descargas o trasvases. La limpieza debe quedar a cargo de una empresa autorizada y la venta solo podrá reanudarse con autorización escrita, según las pautas incluidas en el documento.
El escenario climático refuerza la urgencia de estas medidas. El comunicado del ENFEN del 28 de septiembre de 2026 mantiene la alerta por El Niño Costero y prevé que alcance una magnitud extraordinaria hasta enero de 2027, con una disminución progresiva hasta el otoño. El organismo anticipa lluvias superiores a lo normal en la costa norte, la costa central y la sierra norte occidental, así como caudales por encima de lo habitual en los ríos Tumbes, Chira, Piura, La Leche y Jequetepeque. El plan de AGESP fija como metas limitar a menos de 72 horas el desabastecimiento crítico en las zonas de mayor riesgo y tener listas las rutas alternas de los ocho departamentos prioritarios antes de noviembre.





