Los biocombustibles se fueron consolidando en los últimos años como una alternativa estratégica dentro de la matriz energética del país, al permitir la sustitución parcial de combustibles fósiles por fuentes renovables de origen agrícola. En el caso peruano, su desarrollo se vincula principalmente a la producción de biodiésel y bioetanol, derivados de materias primas como la palma aceitera, la caña de azúcar y otros cultivos energéticos, con impacto directo en el empleo rural y la sostenibilidad ambiental.
A nivel normativo, el país cuenta con avances parciales en materia de mezclas obligatorias y promoción del uso de biocombustibles, aunque el sector productivo viene señalando la necesidad de actualizar y agilizar la reglamentación que rige su comercialización.
En este contexto, el viceministro de Hidrocarburos, Luis Enrique Jiménez, sostuvo una reunión de trabajo con diversas asociaciones de productores de aceite de palma y representantes del sector agroindustrial, con el objetivo de reafirmar el compromiso del Estado para impulsar el desarrollo del marco normativo que reglamente la comercialización de biocombustibles en el país.
Durante el encuentro, el funcionario subrayó que el Ejecutivo viene articulando acciones con los distintos sectores involucrados para dar mayor agilidad al proceso regulatorio. Según indicó, existe un compromiso institucional para avanzar en la consolidación de este mercado energético, mejorando las condiciones para su desarrollo y reconociendo el aporte de los biocombustibles como alternativa sostenible para el crecimiento económico nacional.
“Hay un compromiso por avanzar en el desarrollo de este mercado y mejorar las condiciones, tomando en cuenta estas alternativas energéticas que contribuyen al desarrollo de nuestro país”, expresó Jiménez, al destacar la importancia de contar con reglas claras que acompañen el crecimiento del sector productivo y fortalezcan la seguridad energética.
La reunión también permitió a los productores exponer sus principales preocupaciones, entre ellas la necesidad de previsibilidad normativa, acceso a mercados y reconocimiento del rol que cumplen las economías regionales en la cadena de valor de los biocombustibles. Para el sector, el fortalecimiento de la producción nacional resulta clave para reducir la dependencia externa y generar valor agregado en origen.
Entre los participantes estuvieron representantes de la Asociación de Acuicultores Amazónicos de Loreto, la Asociación Peruana de Agroindustriales del Azúcar y Derivados, la Asociación de Productores de Palma Aceitera de Alto Amazonas, la Comunidad Nativa Shambo Porvenir Ucayali y la Asociación Peruana de Productores de Palma Aceitera Sostenible, lo que reflejó la diversidad territorial y productiva involucrada en este mercado.
Desde el Ejecutivo se destacó que el desarrollo de los biocombustibles no solo responde a objetivos energéticos, sino también a una estrategia de inclusión productiva y sostenibilidad ambiental. En ese sentido, el avance del marco normativo aparece como un paso necesario para consolidar un sector que busca mayor protagonismo dentro de la transición energética del país.













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