En un contexto económico marcado por la volatilidad del mercado internacional del petróleo, el país se encuentra en el centro de un debate sobre la estabilidad de los precios de la gasolina y su impacto en la economía nacional.
La reciente decisión del Gobierno de mantener el valor de la gasolina y el ACPM (diesel) sin cambios durante el mes de octubre ha generado diversas reacciones y planteado importantes interrogantes sobre el futuro del sector de los combustibles.
La medida, que se ha anunciado como un alivio para los conductores y, en particular, para los conductores de taxi, ha sido bien recibida por algunos, como una pausa en los constantes aumentos que han afectado los bolsillos de los colombianos durante el año. Sin embargo, también ha generado suspicacias en algunos sectores, que ven en esta decisión un posible componente político, dada su coincidencia con un período electoral.
Surtidores LATAM conversó con el empresario Eduardo Arango Visbal, Gerente del Grupo de Estaciones de Servicio Arazul quien compartió su opinión sobre esta medida.
En primer lugar, el distribuidor minorista aseguró que esta decisión representa un alivio para los consumidores, que durante el año habían experimentado incrementos sostenidos de aproximadamente 10 a 15 centavos de dólar en el costo de los combustibles.
Asimismo, explicó que estos aumentos habían tenido un impacto directo en los bolsillos de los ciudadanos. “Los afecta directamente y restringe y hace prohibitivo el uso del vehículo particular”, mencionó.
Por otro lado, el empresario también destacó que, aunque esta decisión beneficia temporalmente a los minoristas, quienes no verán una disminución en sus ventas debido a la restricción en el uso de vehículos, produce cierta sospecha.
“No deja de generar suspicacia que justo en periodo electoral se decida no incrementar el precio de la gasolina e incumplir con una de las banderas del gobierno de Gustavo Petro”, resumió Visbal.














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