El sector de estaciones de servicio en Colombia encendió una señal de alerta ante la continuidad de bloqueos viales en el departamento de Santander, que podrían afectar el suministro de combustibles en los próximos días. Así lo advirtió Farid Jones, quien compartió su preocupación con Surtidores LATAM frente a un escenario que, por ahora, se mantiene bajo control, pero con riesgos latentes.
Según explicó el dirigente de FEBECOL, actualmente no se registra desabastecimiento en la región. Sin embargo, la persistencia de los bloqueos en puntos estratégicos podría alterar la logística de distribución de combustibles, especialmente en zonas que dependen de rutas específicas para su aprovisionamiento.
El foco de la preocupación se concentra en el sur de Santander, donde municipios de las provincias Guanentá y Comunera podrían verse seriamente afectados. En estas áreas, entre 40 y 50 Estaciones de Servicio dependen del suministro que llega desde Bucaramanga, lo que las hace particularmente vulnerables ante interrupciones en las vías de acceso.
Los bloqueos se registran en corredores clave como la vía entre Piedecuesta y Bogotá, así como en sectores cercanos al municipio de Curití. Estas interrupciones han dificultado el tránsito normal de vehículos cisterna, complicando el envío regular de combustibles hacia las estaciones ubicadas en estas provincias.
Jones detalló que, si bien en las últimas horas se logró habilitar temporalmente el paso en algunos tramos, permitiendo el abastecimiento puntual de ciertas estaciones, la situación sigue siendo incierta. La reactivación de los bloqueos podría agravar el panorama logístico en cuestión de días.
En ese sentido, el representante gremial advirtió que, de mantenerse las restricciones, podrían comenzar a registrarse problemas de desabastecimiento hacia mediados de la próxima semana, particularmente entre miércoles y jueves. Este escenario dependerá directamente de la evolución de las protestas y del restablecimiento del tránsito en las rutas afectadas.
Desde el sector, el llamado es a encontrar soluciones que permitan garantizar el flujo vehicular, no solo para el transporte de combustibles, sino también para otras actividades económicas. La interrupción prolongada de las vías ya está impactando el comercio en distintas zonas del departamento.
Finalmente, desde Febecol insistieron en la necesidad de alcanzar acuerdos con los manifestantes para evitar mayores afectaciones. La normalización del tránsito resulta clave para asegurar el abastecimiento energético y mitigar las consecuencias económicas que ya comienzan a sentirse en Santander.


















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