La supervisión efectuada por OSINERGMIN a un Grifo ubicado en la avenida Salvador Allende, en el distrito limeño de San Juan de Miraflores, terminó con una orden de cierre total del establecimiento. La entidad detectó la obstrucción de accesos y salidas autorizadas para el funcionamiento del local, una situación considerada de alto riesgo ante cualquier eventualidad.
Según informó el organismo fiscalizador, la medida busca asegurar condiciones adecuadas para la evacuación de personas y vehículos, además de facilitar la atención de incidentes o emergencias. La decisión forma parte de las labores permanentes de control que desarrolla en instalaciones vinculadas a la comercialización de combustibles.
Cabe mencionar que en este tipo de actividades, cualquier alteración física que limite el tránsito interno puede derivar en observaciones severas e incluso en la paralización de operaciones.
Expertos del sector sostienen que uno de los aspectos más importantes consiste en mantener libres todas las rutas contempladas en los planos aprobados por la autoridad competente. Esto incluye evitar la colocación de estructuras, elementos publicitarios, vehículos o materiales que dificulten la circulación dentro del predio.
Asimismo, resulta conveniente efectuar verificaciones periódicas sobre el estado de los ingresos y egresos vehiculares. Estas evaluaciones permiten detectar posibles inconvenientes antes de una visita inspectiva y facilitan la adopción de medidas correctivas oportunas.
Otro punto relevante radica en capacitar al personal para identificar situaciones que puedan comprometer la movilidad dentro de las instalaciones. La participación activa de los trabajadores ayuda a mantener condiciones adecuadas durante toda la jornada operativa.
También se aconseja conservar actualizada la documentación técnica vinculada a la configuración del establecimiento. Cualquier modificación física debe contar con la autorización correspondiente y ajustarse a los parámetros establecidos por la normativa vigente.
El caso registrado en San Juan de Miraflores pone nuevamente sobre la mesa la importancia de la seguridad operativa en los puntos de venta de combustibles. Para los empresarios del sector, la vigilancia constante de las áreas de circulación aparece como una herramienta indispensable para evitar contingencias, proteger a los usuarios y asegurar la continuidad de sus actividades.





