El retiro del subsidio al diésel para vehículos de uso particular, oficial y diplomático marcó un punto de inflexión en la política de combustibles en Colombia. La medida comenzó a aplicarse de manera escalonada en distintas ciudades y buscó reducir distorsiones fiscales y acercar el precio interno a referencias internacionales, manteniendo al transporte público de carga y pasajeros fuera del esquema.
Desde el sector transportador, la decisión generó cautela y preocupación. FEDETRANSCARGA advirtió que el impacto real de la eliminación del subsidio resultó limitado si no se abordaba el problema de fondo: la estructura de formación del precio del ACPM y el destino de los recursos recaudados por el Estado.
El gremio sostuvo que el consumo de diésel por parte de vehículos particulares representó una porción menor del total nacional, por lo que el ajuste no se tradujo en un alivio significativo para las finanzas públicas ni en una corrección sustancial del mercado de combustibles.
A este escenario se sumó la brecha de precios frente a otros países. Desde el gremio remarcaron que, mientras en economías como la estadounidense el diésel mantuvo valores considerablemente más bajos, en Colombia el ACPM alcanzó niveles que impactaron de forma directa en la competitividad del transporte y encarecieron la cadena logística.
Las cifras del último año reflejaron que el precio del diesel acumuló incrementos sostenidos, en el marco de compromisos asumidos tras anteriores protestas del sector. Según el gremio, estos ajustes se aplicaron de manera gradual y casi imperceptible, elevando los costos operativos de las empresas de transporte.
Fedetranscarga también señaló que la presión sobre el transporte de carga no se explicó únicamente por el combustible. El aumento de los peajes, el alza del salario mínimo, la inseguridad en las rutas y el deterioro de la infraestructura vial agravaron el escenario y redujeron la competitividad del sector.
En ese contexto, el gremio recordó que el transporte de carga movilizó la mayor parte de la mercancía que circuló en el país, por lo que cualquier variación en el precio del diésel tuvo efectos directos sobre el comercio, el abastecimiento interno y la estructura de costos que también impactó en las Estaciones de Servicio.














0 comentarios