Las dificultades para obtener el Certificado de Carencia de Informes por Tráfico de Estupefacientes (CCITE) venían generando preocupación creciente entre los empresarios de estaciones de servicio, debido a demoras que impactan directamente en la operatividad del negocio. En respuesta a este escenario, la vocería gremial de “Somos Uno” impulsó una gestión directa ante el Ministerio de Justicia para destrabar los procesos.
El encuentro se llevó a cabo el 20 de abril de 2026 y fue liderado por David Jiménez Mejía, vocero gremial nacional, junto a Ricardo Murillo, Subdirector de Control y Fiscalización de Sustancias Químicas y Estupefacientes. La reunión también contó con la participación de empresarios afectados por los retrasos, así como del equipo técnico de la Subdirección.
Uno de los puntos centrales fue el reconocimiento institucional de las demoras en la expedición del CCITE. Desde el Ministerio se admitió que ciertos procesos han sufrido retrasos, en parte debido a la necesidad de articular información con organismos de control como la DIJIN, lo que ha ralentizado la emisión del documento.
Este reconocimiento fue valorado por el gremio como un paso clave, ya que valida una problemática que venía siendo señalada por los operadores del sector. Para muchas estaciones de servicio, contar con este certificado no es un trámite menor, sino un requisito esencial para operar dentro del marco regulatorio vigente.
En ese sentido, el Ministerio asumió un compromiso explícito de normalizar los tiempos de respuesta. Según lo expresado durante la reunión, se avanzará en una mayor coordinación institucional que permita agilizar los trámites pendientes y evitar nuevos cuellos de botella en el sistema.
Otro de los avances destacados fue el fortalecimiento de la interlocución entre el gremio y las autoridades. Si bien las mesas técnicas específicas para resolver casos particulares aún no han sido formalmente reactivadas, se acordó mantener un canal de comunicación permanente que permita atender las necesidades del sector de manera más eficiente.
Desde “Somos Uno” destacaron que este tipo de espacios resultan fundamentales para canalizar las inquietudes de los empresarios y lograr respuestas concretas por parte del Estado. La participación directa de los afectados en la reunión también permitió visibilizar el impacto real de las demoras en la actividad diaria.
A modo de balance, el vocero gremial David Jiménez Mejía remarcó que se continuará trabajando con diligencia para garantizar que los empresarios de estaciones de servicio cuenten con condiciones operativas claras y previsibles. En un contexto donde la burocracia puede convertirse en un obstáculo, la articulación público-privada aparece como una herramienta clave para sostener la actividad y evitar que los trámites administrativos se conviertan en un freno para el sector.


















0 comentarios