La incorporación de vehículos con tecnologías Euro V y Euro VI está impulsando el uso de urea automotriz (AdBlue) en el transporte pesado peruano. Sin embargo, todavía persisten mitos sobre su funcionamiento y su utilidad, una situación que, según especialistas del sector, ha favorecido la comercialización de productos adulterados y el empleo de dispositivos que alteran los sistemas de control de emisiones.
En su opinión compartida con Surtidores LATAM, el especialista Hugo Luis Guillén Bustios señaló que uno de los principales desafíos es explicar correctamente el papel que cumple este insumo. «El problema no es que la urea sea cara. Es que no hemos explicado bien para qué sirve, y en ese vacío crecieron los emuladores y la urea adulterada«, sostuvo.
Asimismo explicó que el AdBlue se utiliza junto con el sistema de Reducción Catalítica Selectiva (SCR), que convierte los óxidos de nitrógeno (NOx), considerados entre los contaminantes más nocivos del transporte diésel, en nitrógeno y vapor de agua. Este proceso permite disminuir las emisiones hasta en un 90 por ciento y cumplir con las exigencias ambientales de los motores modernos.
Guillén Bustios indicó que el beneficio también se refleja en la operación diaria de las empresas de transporte. Según afirmó, el uso adecuado de urea automotriz ayuda a reducir fallas mecánicas asociadas al sistema de postratamiento, disminuye los tiempos de inmovilización de las unidades y facilita el acceso a contratos con compañías que evalúan el desempeño ambiental de sus proveedores.
Asimismo, consideró que el impacto trasciende al sector del transporte. Explicó que una mayor utilización de esta tecnología contribuiría a mejorar la calidad del aire en las ciudades y corredores logísticos del país, donde circulan miles de camiones que atraviesan zonas urbanas, centros educativos y áreas de alta concentración de personas.
En ese sentido, remarcó que el uso de AdBlue representa una herramienta para acompañar la evolución del parque automotor peruano hacia estándares ambientales más exigentes, al tiempo que ayuda a conservar el valor de las unidades y fortalece la competitividad de las flotas que incorporan tecnologías de bajas emisiones.
Finalmente, Guillén Bustios consideró que distribuidores, operadores de Grifos y empresas vinculadas a la cadena de suministro tienen un papel importante en la difusión de información técnica confiable. «Esa conversación nos toca darla a los que distribuimos«, concluyó, al señalar que una adecuada capacitación permitirá combatir la desinformación y promover un uso responsable de la urea automotriz en Perú.






