El BioGNL comienza a posicionarse como una de las soluciones más sólidas para avanzar hacia un transporte más limpio y eficiente en el Perú, especialmente en los segmentos de carga pesada y larga distancia. Su combinación de viabilidad técnica, competitividad económica y beneficios ambientales lo ubica como una alternativa concreta frente a los combustibles tradicionales, en un contexto donde la descarbonización del sector transporte se vuelve una prioridad.
Alex Contreras Paredes, Gerente General de All Energy Perú, sostuvo en diálogo con Surtidores LATAM que el GNL renovable representa hoy “la mejor solución técnica, económica y ambiental para un transporte carbono neutral”. Desde su perspectiva, el BioGNL no solo permite reducir emisiones, sino que además aprovecha infraestructuras existentes, lo que facilita su adopción sin requerir transformaciones radicales en la matriz energética actual.
Uno de los principales atributos del BioGNL es su aporte directo a los principios de la economía circular. Al producirse a partir de residuos orgánicos, su cadena de valor integra la gestión eficiente de desechos con la generación de energía limpia, creando un doble impacto positivo: reducción de emisiones y valorización de residuos que de otro modo serían un pasivo ambiental.
En el mercado peruano, Contreras Paredes destacó una aplicación estratégica del BioGNL como aditivo del GNL proveniente de Melchorita. Esta combinación permitiría mejorar el número de metano, equivalente al octanaje en otros combustibles, optimizando su desempeño para el uso automotriz y ampliando su potencial en el transporte pesado.
El incremento del número de metano no solo mejora la eficiencia del combustible, sino que también contribuye a una combustión más limpia y estable. Según el directivo de All Energy Perú, esta característica habilita la conformación de mezclas que pueden acercarse al objetivo de cero emisiones netas, alineándose con los compromisos ambientales que empiezan a exigir tanto los mercados como los reguladores.
Otro aspecto clave es la posibilidad de integrar el BioGNL en proyectos energéticos ya existentes, como estaciones de servicio y corredores logísticos. La adaptación progresiva de estas infraestructuras permitiría acelerar la transición energética sin afectar la competitividad del sector transporte, uno de los más sensibles a los costos operativos.
Desde el punto de vista económico, el BioGNL también ofrece ventajas relevantes. Su producción local reduce la dependencia de combustibles importados y genera nuevas oportunidades de inversión, empleo e innovación tecnológica, especialmente en regiones vinculadas a actividades agroindustriales y de tratamiento de residuos.
En este escenario, el BioGNL aparece como una solución madura, escalable y alineada con los objetivos de sostenibilidad del país. Para Contreras Paredes, su desarrollo no solo responde a una necesidad ambiental, sino que representa una oportunidad estratégica para modernizar el sector energético y avanzar hacia un modelo de transporte más eficiente, competitivo y ambientalmente responsable.














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