La crisis en el suministro de Gas Licuado de Petróleo en Perú continúa generando incertidumbre en el mercado energético, a pesar de los avances en la reparación del sistema de transporte de gas de Camisea. En este contexto, el OSINERGMIN decidió extender por siete días adicionales las medidas excepcionales destinadas a garantizar el abastecimiento de combustibles en el país.
La decisión del regulador responde a que, si bien se restableció la infraestructura afectada, los efectos del desabastecimiento aún persisten en la cadena logística. La nueva prórroga fija como fecha límite el próximo domingo 21 de marzo de 2026, período en el cual se espera consolidar la recuperación del suministro tanto de GLP como de otros combustibles derivados.
Cabe recordar que el origen de la crisis se remonta a la interrupción del sistema de transporte operado por Transportadora de Gas del Perú, que afectó significativamente la producción nacional. Durante cerca de dos semanas, el flujo de líquidos de gas natural se vio comprometido, lo que obligó a recurrir a inventarios y a importaciones extraordinarias para cubrir la demanda interna.
A pesar de que el ducto ya fue reparado, el impacto en el mercado no se disipa de inmediato. El ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, había señalado días atrás que el suministro venía normalizándose progresivamente, con el retorno del gas a los grifos y la reactivación del sistema. Sin embargo, los indicadores actuales muestran que el proceso es más lento de lo previsto.
Desde el sector privado, la Sociedad Peruana de Gas Licuado advirtió que la normalización del abastecimiento tomará varias semanas adicionales. Esto se debe a que los niveles de inventario descendieron hasta mínimos operativos, por lo que será necesario un tiempo prudencial para su reposición y para estabilizar la distribución a nivel nacional.
El GLP es un insumo importante tanto para el transporte, especialmente en su uso vehicular, como para millones de hogares peruanos que dependen del balón de gas para cocinar. Por ello, cualquier alteración en su suministro tiene un impacto directo en los precios y en el costo de vida, generando presión inflacionaria en distintos sectores.
En este escenario, las medidas adoptadas por OSINERGMIN, según indicaron, buscan flexibilizar ciertas condiciones regulatorias para facilitar el abastecimiento, mientras se mantiene la supervisión técnica del sistema. El organismo también advirtió que continuará fiscalizando y sancionando cualquier incumplimiento que ponga en riesgo la seguridad o afecte el mercado.
De cara a los próximos días, el comportamiento del abastecimiento dependerá tanto de la reactivación sostenida de la producción nacional como de la llegada de nuevos cargamentos importados.



















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