
URSEA plantea una “tercera ola” regulatoria por la movilidad eléctrica
La transición energética, la digitalización y una creciente preocupación por la equidad en el acceso a los servicios, impulsan la transformación.

La transición energética, la digitalización y una creciente preocupación por la equidad en el acceso a los servicios, impulsan la transformación.

Ante la marcada volatilidad energética global, el organismo regional coordinó políticas de resiliencia y comercio transfronterizo. Las conclusiones definirán la cumbre ministerial de octubre en República Dominicana, con foco en almacenamiento y nuevas tecnologías aplicadas.

Se dará a conocer en el marco de la Conferencia Arpel 2026, el 2 de junio en el Hotel Hilton Buenos Aires. Se trata de una de las actividades destacadas del segundo día, junto al panel de CEOs de gas natural y el panel de CEOs de petróleo.

Mientras crecen las importaciones de gasolina y diésel, el país avanza en hidrógeno verde y mayor uso de etanol para su movilidad futura.

Autoridades, expertos y referentes del transporte y la tecnología se reunirán para debatir sobre nuevas modalidades energéticas.

El reconocimiento internacional resalta el liderazgo de Perú en la transición energética con un modelo que une sostenibilidad ambiental, eficiencia económica y responsabilidad social.

La iniciativa, comparada con un “Canal de Panamá del gas latinoamericano”, busca convertir al país en un articulador logístico para la articulación energética regional.

La participación de Uruguay en el evento regional abordó proyectos de descarbonización, biorefinería y alternativas de transporte.

El evento, que se celebra en Santiago de Chile hasta el 3 de octubre, reúne a líderes, expertos y organismos internacionales para debatir sobre integración, sostenibilidad y la transición energética en la región.

El encuentro evidenció el crecimiento del transporte eléctrico en el país y su impacto positivo en la reducción de emisiones.

La jornada en Paraguay cerró la tercera fase del proyecto regional, definiendo prioridades para mejorar el intercambio de gas, garantizar la seguridad del suministro y sentar las bases de un mercado energético integrado.

La región concentra más de 200 proyectos y una inversión proyectada de 250.000 millones de dólares hacia 2050.

La transición energética, la digitalización y una creciente preocupación por la equidad en el acceso a los servicios, impulsan la transformación.

Ante la marcada volatilidad energética global, el organismo regional coordinó políticas de resiliencia y comercio transfronterizo. Las conclusiones definirán la cumbre ministerial de octubre en República Dominicana, con foco en almacenamiento y nuevas tecnologías aplicadas.

Se dará a conocer en el marco de la Conferencia Arpel 2026, el 2 de junio en el Hotel Hilton Buenos Aires. Se trata de una de las actividades destacadas del segundo día, junto al panel de CEOs de gas natural y el panel de CEOs de petróleo.

Mientras crecen las importaciones de gasolina y diésel, el país avanza en hidrógeno verde y mayor uso de etanol para su movilidad futura.

Autoridades, expertos y referentes del transporte y la tecnología se reunirán para debatir sobre nuevas modalidades energéticas.

El reconocimiento internacional resalta el liderazgo de Perú en la transición energética con un modelo que une sostenibilidad ambiental, eficiencia económica y responsabilidad social.

La iniciativa, comparada con un “Canal de Panamá del gas latinoamericano”, busca convertir al país en un articulador logístico para la articulación energética regional.

La participación de Uruguay en el evento regional abordó proyectos de descarbonización, biorefinería y alternativas de transporte.

El evento, que se celebra en Santiago de Chile hasta el 3 de octubre, reúne a líderes, expertos y organismos internacionales para debatir sobre integración, sostenibilidad y la transición energética en la región.

El encuentro evidenció el crecimiento del transporte eléctrico en el país y su impacto positivo en la reducción de emisiones.

La jornada en Paraguay cerró la tercera fase del proyecto regional, definiendo prioridades para mejorar el intercambio de gas, garantizar la seguridad del suministro y sentar las bases de un mercado energético integrado.

La región concentra más de 200 proyectos y una inversión proyectada de 250.000 millones de dólares hacia 2050.











