La seguridad es uno de los pilares de la operación en una Estación de Servicio. Un procedimiento mal ejecutado o el incumplimiento reiterado de las normas por parte de un trabajador puede derivar en accidentes, afectar la continuidad del negocio y generar consecuencias para el empleador. Por ello, la Federación Colombiana de Empresarios de Combustibles compartió con Surtidores LATAM una guía sobre cómo actuar frente a estas situaciones.
La entidad recordó que cuando un colaborador viola de manera recurrente las disposiciones de seguridad no solo compromete su propia integridad, sino también la de sus compañeros, los clientes y el patrimonio de la empresa. En ese sentido, señaló que intervenir de forma oportuna también permite garantizar el cumplimiento de la normativa laboral vigente.
Según FECEC, la respuesta de la empresa debe desarrollarse mediante un proceso disciplinario formal. Esto implica documentar cada incumplimiento, realizar llamados de atención cuando corresponda y dejar constancia de las actuaciones para construir un historial que respalde cualquier decisión posterior.
Asimismo, explicó que el trabajador debe ser citado a una diligencia de descargos por escrito, en la que pueda ejercer plenamente su derecho a la defensa. El respeto al debido proceso es un requisito indispensable antes de imponer cualquier medida disciplinaria.
La federación también indicó que las sanciones únicamente pueden aplicarse si las conductas están previstas en el Reglamento Interno de Trabajo (RIT). Dependiendo de la gravedad y de la reincidencia, las medidas pueden ir desde amonestaciones y suspensiones hasta el despido con justa causa, siempre dentro del marco legal.
Para las Estaciones de Servicio, este procedimiento adquiere una importancia especial debido a que diariamente manipulan combustibles y sustancias inflamables. Una conducta insegura puede incrementar el riesgo de incidentes con impacto sobre las personas, las instalaciones y el medio ambiente, además de afectar la operación comercial.
FECEC advirtió además que el empleador tiene el deber de vigilar el cumplimiento de las normas de seguridad y de las obligaciones establecidas en el Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST). Si la empresa tolera de manera reiterada comportamientos inseguros, podría ser considerada negligente frente a un eventual accidente laboral.
En este contexto, la federación concluyó que la prevención no solo depende de la capacitación permanente de los trabajadores, sino también de la aplicación consistente de los procedimientos disciplinarios. Para los empresarios gasolineros, documentar las actuaciones, respetar el debido proceso y exigir el cumplimiento de los protocolos constituye una herramienta fundamental para proteger a las personas, asegurar la continuidad del negocio y reducir contingencias legales.




















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