Después de varios meses marcados por incrementos en los combustibles debido a la volatilidad del mercado internacional del petróleo, Petróleos Paraguayos concretó la primera reducción de precios del año. Desde este 1 de julio, el Diésel Porã pasó de costar G. 8.200 a G. 7.990 por litro en toda la red de estaciones de servicio de la empresa estatal.
La rebaja, de G. 210 por litro, fue anunciada por el presidente de Paraguay, Santiago Peña, quien destacó que la decisión busca generar un alivio para la economía de las familias y de los sectores productivos.
«En Petropar seguimos trabajando para acompañar a las familias paraguayas y a quienes todos los días impulsan nuestra economía. Por eso, desde hoy, el Diésel Porã baja a G. 7.990 por litro», expresó el mandatario a través de sus redes sociales.
Asimismo, sostuvo que «cada reducción en el precio del combustible significa más alivio para el bolsillo de la gente, más oportunidades para quienes producen y más impulso para el desarrollo del Paraguay».
El ajuste alcanza únicamente al Diésel Porã. Petropar mantuvo sin cambios los precios del Diésel Mbarete y de todas sus naftas, por lo que el movimiento se concentró exclusivamente en el segmento del gasoil de mayor volumen de consumo.
La decisión se produce luego de varias semanas de descenso en las cotizaciones internacionales del crudo, tras la estabilización parcial del mercado petrolero una vez reducidas las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. Ese comportamiento comenzó a reflejarse también en Paraguay, donde algunos emblemas privados ya habían realizado ajustes a la baja en los últimos días.
Desde la Asociación de Propietarios y Operadores de Estaciones de Servicios y Afines del Paraguay, su presidente, Víctor Chambay, reconoció que la nueva tarifa de Petropar vuelve a generar una diferencia frente a los operadores privados.
«Volvemos a estar en desventaja en cuanto a precios, pero por lo menos la brecha es más pequeña», afirmó el dirigente en diálogo con Surtidores Latam.
Consultado sobre la posibilidad de que los emblemas privados acompañen la reducción anunciada por la petrolera estatal, Chambay explicó que aún no existe una decisión.
«Recientemente lo hicieron; no sé si les da aún para seguir haciéndolo», señaló, en referencia a las rebajas que algunas compañías implementaron tras la mejora de las condiciones del mercado internacional.
Las declaraciones reflejan la cautela con la que opera el sector privado, que todavía mantiene inventarios adquiridos cuando el petróleo registraba valores más elevados, un factor que condiciona la velocidad con la que pueden trasladarse las bajas al consumidor final.






