El Ministerio de Minas y Energía inició en Bogotá pruebas piloto con hidrógeno de bajas emisiones aplicadas a tractocamiones, como parte de la estrategia nacional de transición energética sostenible. La iniciativa busca validar el desempeño de esta tecnología limpia en el transporte de carga pesada, uno de los segmentos con mayor impacto ambiental en el país.
El proyecto contempla la intervención de dos tractomulas seleccionadas por su estabilidad mecánica y mantenimiento actualizado. En estos vehículos se integrará un sistema de hidrógeno producido mediante electrólisis alcalina o tecnología PEM, con el objetivo de medir consumos y emisiones durante la operación cotidiana en campo.
Las pruebas tendrán una duración de 30 días o 100 horas acumuladas de funcionamiento. Durante ese período se recopilarán datos como kilometraje, consumo de combustible, temperatura ambiente, carga vehicular y comportamiento operativo, lo que permitirá construir una línea base comparativa entre la operación convencional y la asistida con hidrógeno.
Desde el Ministerio explicaron que el análisis de la información permitirá evaluar variaciones en eficiencia térmica, estabilidad del motor y reducción de emisiones. Según el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, estos resultados serán insumo para la formulación de resoluciones, lineamientos y políticas públicas orientadas a promover el uso del hidrógeno como fuente de energía limpia a escala nacional.
Uno de los principales objetivos del piloto es comprobar una reducción mínima del 50% en las emisiones de monóxido de carbono, dióxido de carbono e hidrocarburos no quemados. De lograrse, el uso de hidrógeno evidenciaría una combustión más completa y un impacto directo en la mejora de la calidad del aire.
El Gobierno destacó que la disminución de emisiones en tractocamiones de alta circulación no solo tendría beneficios ambientales, sino también efectos positivos sobre la salud de los conductores y de las comunidades expuestas al tránsito pesado. En ese sentido, el hidrógeno es considerado un actor estratégico dentro del futuro energético del país.
Cabe mencionar que con un precio promedio del ACPM de $2.785 por litro, una carga completa de una tractomula estándar puede superar los $2,4 millones. El Ministerio sostuvo que la adopción de tecnologías complementarias como el hidrógeno podría aliviar los costos operativos del transporte de carga, mejorar la rentabilidad del sector y liberar recursos del Fondo de Estabilización de Combustibles.
Desde el sector privado, la Asociación de Hidrógeno Colombia respaldó la iniciativa. Su presidente ejecutivo, Brayaham Villa, señaló que estos pilotos permiten validar ahorros operativos y desempeño técnico en condiciones reales, lo que resulta clave para acelerar la adopción del hidrógeno en el transporte pesado. En paralelo, desde el Ministerio mantienen abierta hasta el 30 de enero una convocatoria nacional para nuevos proyectos piloto en movilidad, industria y generación energética, con el fin de seguir impulsando la transición energética en Colombia.














0 comentarios