El Gobierno de Colombia evalúa aplicar una nueva reducción de $500 en el precio del galón de gasolina a partir de marzo, según confirmaron desde el Ministerio. De concretarse, sería el segundo mes consecutivo con rebaja en 2026, luego de más de tres años de incrementos sostenidos que impactaron directamente en el bolsillo de los consumidores y en los costos operativos del transporte.
Actualmente, el precio promedio nacional del galón se ubica en $15.557, de acuerdo con cifras oficiales de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg). Con el nuevo ajuste, el valor podría acercarse a los $15.000 en promedio, lo que implicaría una caída acumulada de $1.000 en el primer trimestre del año.
Desde el Ministerio explicaron que la decisión responde a la estabilización del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, mecanismo creado en 2007 para amortiguar el impacto de la volatilidad internacional en los precios internos. El déficit que arrastraba este fondo obligó al Estado, durante años, a cubrir la diferencia entre el precio local y el internacional, generando una fuerte presión fiscal.
El proceso de ajuste comenzó en 2022, cuando el galón costaba en promedio $9.300. Desde entonces, el Ejecutivo implementó incrementos graduales para reducir el desbalance financiero del fondo. En enero de 2026 el precio alcanzó los $16.057, acumulando un alza total cercana a $6.800 en ese período.
Con el déficit prácticamente saldado a comienzos de este año, el Ministerio indicó que se abrió la posibilidad técnica de iniciar una fase de descensos. Según señalaron oficialmente, “el precio de la gasolina podría volver a bajar en marzo”, aclarando que la determinación final se adoptará tras una reunión interinstitucional prevista para esta semana.
La cartera también subrayó que, además del saneamiento del FEPC, existe un margen derivado de la relación entre el precio interno y las referencias internacionales, lo que permite aplicar rebajas sin comprometer la sostenibilidad fiscal. En ese sentido, remarcaron que cualquier ajuste mantendrá el equilibrio de las cuentas públicas.
En paralelo, el Ministerio recordó que las estaciones de servicio deberán trasladar de forma obligatoria la reducción al consumidor final. El incumplimiento puede derivar en sanciones como el bloqueo en el SICOM, multas, suspensión temporal o incluso cancelación de la autorización para comercializar combustibles, conforme a lo establecido en el Decreto 4299 de 2025.
De ejecutarse la medida, marzo consolidaría un cambio de tendencia inédito desde el inicio del ciclo alcista en 2022. Aunque el alivio sería moderado frente a los incrementos acumulados, la baja podría incidir en los costos de transporte, en el comportamiento de la inflación y en el presupuesto mensual de millones de conductores en las principales ciudades del país.


















0 comentarios