Estaciones de servicio móviles

El formato tarda 90 días en la fábrica y sólo cuatro días en ponerse en marcha

Argentina.
14 Abr, 2026
Se acelera el interés Las Estaciones de Servicio móviles crecen como opción para testear mercados
Petroleras y operadores particulares empiezan a ver en estas instalaciones una oportunidad concreta para capturar demanda sin quedar atados a una inversión rígida. ¿Qué hay detrás de esta tendencia?

Todas las petroleras están empezando a moverse en la misma dirección. Lo que comenzó como una experiencia puntual impulsada por YPF hoy genera efecto contagio: nuevas marcas analizan proyectos similares y los operadores particulares empiezan a ver en las estaciones móviles una oportunidad concreta para expandirse, testear mercados y capturar demanda sin quedar atados a una inversión rígida.

El modelo modular muestra ventajas concretas frente a la infraestructura tradicional. La principal es el tiempo. Mientras una estación convencional puede demandar cerca de un año entre obra civil, instalaciones y habilitaciones; este formato tarda 90 días en la fábrica y sólo tres o cuatro días en ponerse en marcha, como afirmaron desde Bertotto Boglione.

Pero el cambio más relevante no está en la velocidad, sino en la forma de pensar el negocio. En diálogo con Surtidores, su gerente comercial, Pablo Capuano, explicó que por primera vez el estacionero tiene la posibilidad de probar un mercado sin quedar atado a una decisión definitiva.

Así como armamos una Estación de Servicio, se desinstala en el mismo tiempo y se reinstala en una semana”, plantea el ejecutivo. La implicancia es directa: menor riesgo, mayor capacidad de experimentación y decisiones basadas en datos reales de demanda.

Esa lógica también impacta en zonas donde la estacionalidad condiciona el negocio: en destinos turísticos o regiones con picos de consumo muy marcados. Ahí es donde las estaciones móviles empiezan a jugar un rol concreto. Capuano lo resume con un ejemplo claro: hay localidades donde la demanda “se multiplica por diez” en temporada y la única forma de responder sin sobredimensionar la inversión es sumar capacidad de manera temporal.

Esta flexibilidad sólo es posible por el bajo costo que representa para los inversores, ya que una Estación de Servicio tradicional, en la escala mínima, puede valer tres veces más que una modular.

¿CÓMO SON LAS ESTACIONES DE SERVICIO MÓVILES?

El esquema base se compone de tres módulos principales. Por un lado, el tanque, que integra el almacenamiento de combustible; por otro, el de despacho, donde se ubican las bombas, filtros y surtidores ya instalados; y finalmente uno operativo que incluye oficina y sanitarios. A estos se puede sumar un cuarto espacio opcional destinado a tienda de conveniencia, replicando en escala reducida el formato de una estación tradicional.

Se utilizan tanques aéreos homologados por la Secretaría de Energía, diseñados para almacenamiento de combustibles líquidos en superficie. Utilizan tecnología tipo FireGuard bajo norma UL-2085, lo que implica una estructura de doble pared de acero con un material aislante intermedio que actúa como protección térmica y estructural. Este diseño incorpora contención secundaria integrada, ventilaciones de emergencia y sistemas de monitoreo de fugas, además de resistencia a fuego, impactos de balas e incluso condiciones extremas de operación.

A su vez, contiene las cañerías en su interior, lo que contribuye a una operación más segura, y está equipado con válvulas, venteos y sistemas de monitoreo en línea con los estándares exigidos.

La configuración más habitual en Argentina, según Capuano, es de aproximadamente 40.000 litros de capacidad total, divididos en dos compartimentos de 20.000 litros, lo que permite operar distintos productos en un mismo sistema modular.

Otra característica relevante es la integración funcional del módulo de despacho. Los surtidores ya salen montados desde fábrica junto con las bombas de impulsión y recepción de combustible, lo que reduce al mínimo las tareas en campo.

La instalación final consiste básicamente en el acople de módulos y conexiones, lo que explica la rapidez de puesta en marcha.

En cuanto a escalabilidad, el sistema permite distintas alternativas de ampliación sin necesidad de reconvertir toda la instalación. La más directa es la incorporación de tanques adicionales remotos, conectados al sistema principal mediante cañerías, funcionando como pulmón de almacenamiento para incrementar la capacidad total. Esto habilita, por ejemplo, duplicar el volumen disponible sin modificar la estructura original de despacho.

UNA TENDENCIA QUE LLEGÓ PARA QUEDARSE

El fenómeno ya tiene correlato en la demanda; tal como describe el referente de Bertotto Boglione, en el último tiempo se generó “una seguidilla de pedidos de cotización que aún están en evaluación”, con petroleras que empiezan a analizar desarrollos propios y proyectos que podrían activarse en el corto plazo.

Sin embargo, el interés no responde únicamente a una ecuación económica. También hay un componente de posicionamiento de marca. La posibilidad de instalar una estación operativa -aunque sea de manera temporal- tiene un impacto completamente distinto al de una acción de marketing tradicional, brindando la posibilidad de ofrecer la experiencia completa, incluso probando el producto.

Pero la pregunta que surge con tantas ventajas es si este modelo viene a reemplazar a las Estaciones de Servicio fijas. Capuano enfatizó en este punto marcando que no es así, sino que es una solución que amplía el abanico de herramientas disponibles. “Está pensado para cubrir vacíos de mercado, acompañar crecimientos puntuales o incluso funcionar como antesala de una inversión mayor”, concluyó.

 

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