El nuevo acuerdo para fijar un precio máximo por litro de diésel en México no surge únicamente como una decisión del gobierno, sino como un entendimiento condicionado con el sector de Estaciones de Servicio, que advirtió sobre la necesidad de sostener márgenes en un momento de costos en alza.
Tras la reunión que tuvo lugar en la noche de ayer, en Palacio Nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum, el titular de Onexpo Nacional, Enrique Félix Robelo, confirmó que el precio objetivo comenzaría a aplicarse la próxima semana, pero remarcó que se trata de un esfuerzo conjunto.
“27 pesos a partir de la próxima semana, en un apoyo del sector gasolinero y de las mismas instituciones de gobierno para poder lograr este objetivo”, expresó el dirigente, dejando en claro que el compromiso no recae exclusivamente sobre los operadores.
En esa línea, Félix Robelo subrayó que el rol del Estado será determinante para que el acuerdo sea viable. Según explicó, el gobierno utilizará herramientas fiscales para compensar el impacto en la cadena.
Para ayudar a la economía de las familias mexicanas, la próxima semana el precio del diésel tendrá como máximo 27 pesos por litro. Aquí les platico. pic.twitter.com/SlR6ar39s7
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) April 29, 2026
“Ellos van a hacer sus ajustes, ya ven que tienen los mecanismos del IEPS. Yo creo que a través de la Secretaría de Hacienda van a aplicar estos estímulos fiscales”, sostuvo.
Para las estaciones de servicio, el diésel representa un combustible central en la operación diaria, especialmente en segmentos vinculados al transporte y la actividad productiva, por lo que cualquier limitación en el precio final impacta directamente en la rentabilidad del expendio.
El antecedente más reciente refuerza esa preocupación. Según registros de Surtidores Latam, un acuerdo previo había fijado un tope cercano a los 28.50 pesos por litro, pero su cumplimiento fue irregular y generó cuestionamientos incluso desde el propio gobierno, evidenciando las dificultades de trasladar estos esquemas al surtidor.
En el nuevo esquema, además, se incorporan factores adicionales como la reducción de comisiones por parte de bancos y empresas de vales, que contribuyeron a acercar posiciones. Sin embargo, desde la óptica empresarial, estos alivios resultan complementarios frente a una variable más determinante: el precio internacional del crudo, que volvió a superar los 100 dólares por barril.
El acuerdo aparece más como un equilibrio frágil que como una solución definitiva. Las estaciones acompañan la iniciativa, pero con la condición implícita de que los mecanismos de compensación funcionen con precisión y continuidad.
De lo contrario, desde el sector mencionaron que el riesgo es trasladar la presión al último eslabón de la cadena, donde el margen de maniobra es limitado y la sostenibilidad del negocio depende de variables que no siempre están bajo control del operador.


















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