
Qué significa la reducción de la brecha México-EE. UU. para las estaciones de servicio
El mercado mostró durante 2026 una estabilidad que contrasta con el fuerte repunte registrado en Estados Unidos.

El mercado mostró durante 2026 una estabilidad que contrasta con el fuerte repunte registrado en Estados Unidos.

El Gobierno mexicano ya destina miles de millones de pesos para contener el precio del combustible, mientras su principal proveedor evalúa limitar las exportaciones.

Mientras las gasolinas aún conservan margen de maniobra, el combustible de carga quedó expuesto: sin más cuota que reducir, la contención del precio dependerá únicamente del presupuesto federal.

Un análisis de Petrointelligence advierte que la política aplicada en México para contener el valor de la gasolina y el diésel está generando distorsiones frente a los importadores privados, mayores costos logísticos y una pérdida mensual millonaria para la petrolera estatal.

El especialista energético Ramses Pech advirtió que el Gobierno mexicano está utilizando cada vez más el IEPS como amortiguador frente a los precios internacionales, mientras la producción local continúa sin alcanzar para cubrir la demanda de combustibles.

La dependencia de las importaciones, el aumento de la competencia por el producto estadounidense y un margen fiscal cada vez más reducido

El mecanismo de amortiguación fiscal aplicado a los combustibles contiene los aumentos al consumidor, pero traslada la presión económica a las estaciones de servicio, reduciendo dramáticamente sus márgenes de ganancia y dejando al diésel como el producto más expuesto ante el panorama internacional.

Advierten que redujeron hasta un 36 por ciento su ganancia bruta en el diésel, al tiempo que Hacienda continúa utilizando el IEPS para amortiguar el impacto del mercado internacional sobre los consumidores.

Mientras Hacienda reduce el IEPS para contener las subas internacionales, las Estaciones de Servicio afrontan una caída de márgenes que en el diésel supera el 30 por ciento.

La estabilidad de los precios al consumidor se sostiene con menores ingresos fiscales y una caída de hasta 31 por ciento en la rentabilidad de las expendedoras.

Operadores del sector denuncian demoras en las entregas, racionamiento de producto y mayores costos logísticos mientras crece la presión sobre Pemex.

La estabilidad de las gasolinas en México está siendo sostenida por fuertes reducciones al IEPS, mientras las Estaciones de Servicio pierden rentabilidad y el costo fiscal para Hacienda continúa creciendo.

El mercado mostró durante 2026 una estabilidad que contrasta con el fuerte repunte registrado en Estados Unidos.

El Gobierno mexicano ya destina miles de millones de pesos para contener el precio del combustible, mientras su principal proveedor evalúa limitar las exportaciones.

Mientras las gasolinas aún conservan margen de maniobra, el combustible de carga quedó expuesto: sin más cuota que reducir, la contención del precio dependerá únicamente del presupuesto federal.

Un análisis de Petrointelligence advierte que la política aplicada en México para contener el valor de la gasolina y el diésel está generando distorsiones frente a los importadores privados, mayores costos logísticos y una pérdida mensual millonaria para la petrolera estatal.

El especialista energético Ramses Pech advirtió que el Gobierno mexicano está utilizando cada vez más el IEPS como amortiguador frente a los precios internacionales, mientras la producción local continúa sin alcanzar para cubrir la demanda de combustibles.

La dependencia de las importaciones, el aumento de la competencia por el producto estadounidense y un margen fiscal cada vez

El mecanismo de amortiguación fiscal aplicado a los combustibles contiene los aumentos al consumidor, pero traslada la presión económica a las estaciones de servicio, reduciendo dramáticamente sus márgenes de ganancia y dejando al diésel como el producto más expuesto ante el panorama internacional.

Advierten que redujeron hasta un 36 por ciento su ganancia bruta en el diésel, al tiempo que Hacienda continúa utilizando el IEPS para amortiguar el impacto del mercado internacional sobre los consumidores.

Mientras Hacienda reduce el IEPS para contener las subas internacionales, las Estaciones de Servicio afrontan una caída de márgenes que en el diésel supera el 30 por ciento.

La estabilidad de los precios al consumidor se sostiene con menores ingresos fiscales y una caída de hasta 31 por ciento en la rentabilidad de las expendedoras.

Operadores del sector denuncian demoras en las entregas, racionamiento de producto y mayores costos logísticos mientras crece la presión sobre Pemex.

La estabilidad de las gasolinas en México está siendo sostenida por fuertes reducciones al IEPS, mientras las Estaciones de Servicio pierden rentabilidad y el costo fiscal para Hacienda continúa creciendo.











