El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) dispuso la prórroga hasta el 30 de setiembre de 2026 de la comercialización de gasolina de 84 octanos en el departamento de Loreto, en un contexto marcado por limitaciones de abastecimiento y restricciones logísticas propias de la Amazonía. La medida fue oficializada mediante la Resolución Ministerial N.° 255-2026-MINEM/DM.
La decisión implica una excepción temporal a la obligación establecida en el proceso de transición hacia gasolinas de mayor octanaje a nivel nacional, permitiendo que la cadena de distribución en Loreto continúe operando con el combustible de 84 octanos. El objetivo central es asegurar el suministro continuo en una región donde el acceso energético depende de condiciones particularmente complejas.
Desde el MINEM, la medida se sustenta en la necesidad de evitar quiebres de abastecimiento en una zona donde el transporte de hidrocarburos enfrenta sobrecostos, demoras fluviales y limitaciones de infraestructura. En este escenario, la continuidad del producto aparece como una solución transitoria para sostener la demanda local.
Uno de los factores clave detrás de la decisión es la situación operativa de la Refinería Iquitos, que no cuenta con la capacidad suficiente para sustituir en el corto plazo la producción de gasolina 84 por gasolina regular en los volúmenes requeridos. Este cuello de botella ha impedido avanzar con la migración total hacia combustibles de mayor octanaje.
A ello se suma la particular estructura de producción de la refinería, que mantiene una proporción aproximada de 80% de gasolina 84 y 20% de gasolina regular, lo que dificulta una reconversión rápida del mercado regional. En paralelo, la demanda diaria de Loreto, cercana a 1,79 mil barriles por día, sigue dependiendo mayoritariamente del combustible de menor octanaje.
Otro elemento que incide en la medida es la calidad del combustible disponible, ya que la gasolina de 84 octanos presenta niveles de azufre que pueden alcanzar hasta las 1.000 partes por millón, según estimaciones del sector energético. Este factor ha sido parte del debate en torno a la transición hacia combustibles más limpios, aunque en la región amazónica las condiciones de abastecimiento imponen limitaciones adicionales.
La norma también extiende la excepción a los agentes de la cadena de comercialización, que podrán seguir distribuyendo y expendiendo gasolina de 84 octanos durante el periodo autorizado. De esta forma, se busca evitar interrupciones en estaciones de servicio y garantizar la operatividad del transporte terrestre y fluvial en la región.
En perspectiva, la prórroga hasta el 30 de setiembre de 2026 refleja la tensión entre los objetivos de modernización del parque de combustibles a nivel nacional y las realidades logísticas de territorios aislados como Loreto. Mientras el país avanza hacia estándares más exigentes, la Amazonía vuelve a quedar en el centro de una transición energética condicionada por su geografía.



















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