Tras un sismo, la prioridad de una estación de servicio no es reanudar el despacho de combustibles lo más rápido posible, sino garantizar que las instalaciones se encuentren en condiciones seguras. Así lo recordó a Surtidores LATAM la Federación de Estaciones de Combustibles y Energéticos de Colombia, que difundió un protocolo de respuesta para este tipo de emergencias.
La organización enfatizó que el reinicio de las operaciones sólo debe realizarse una vez que se descarte cualquier riesgo para las personas, las instalaciones y el entorno. Para ello, cada establecimiento debe seguir un proceso de verificación técnica que permita identificar posibles afectaciones ocasionadas por el movimiento sísmico.
Entre las revisiones obligatorias se encuentra la inspección de surtidores, tanques de almacenamiento y cañerías, con el objetivo de detectar fugas, daños estructurales o fallas que puedan representar un peligro.
Asimismo, indicaron que es necesario verificar la existencia de derrames de combustibles y evaluar el estado general de las edificaciones.
El protocolo también contempla la revisión de las instalaciones eléctricas, ya que un desperfecto podría convertirse en una fuente de ignición en un entorno donde se manipulan productos inflamables. De igual manera, se debe comprobar el correcto funcionamiento del sistema de protección contra incendios antes de autorizar cualquier actividad.
Una vez concluida la inspección integral, la Estación debe documentar todos los daños encontrados, incluso aquellos que parezcan menores. Este registro facilita la toma de decisiones, permite programar las reparaciones necesarias y sirve como respaldo frente a las autoridades competentes o las aseguradoras.
FECEC señaló además que, cuando la situación lo requiera, será necesario obtener la aprobación técnica correspondiente o la autorización de la autoridad competente antes de poner nuevamente en funcionamiento la estación de servicio. Este paso resulta fundamental cuando existen afectaciones que comprometen la infraestructura o los sistemas de seguridad.
Solo después de completar todas estas verificaciones y confirmar que no existen riesgos para los trabajadores, los clientes ni el ambiente, podrá reanudarse el despacho de combustibles. El objetivo es evitar incidentes posteriores derivados de daños que no hayan sido detectados inmediatamente después del sismo.



















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