La lucha contra el robo de combustibles mantiene un foco activo en Esparza, provincia de Puntarenas. RECOPE continúa considerando esta zona como un punto de riesgo debido a la detección de tomas clandestinas sobre el poliducto nacional y a recientes investigaciones que derivaron en allanamientos y detenciones.
El caso volvió a tomar relevancia luego de una investigación iniciada a partir de una alerta recibida por RECOPE. La intervención permitió detener a cuatro personas presuntamente vinculadas con la sustracción ilegal de hidrocarburos, mientras que uno de los detenidos ya había sido aprehendido anteriormente por un hecho de características similares.
La dimensión del problema excede los procedimientos policiales. De acuerdo con los datos difundidos por RECOPE, durante 2026 se han identificado múltiples perforaciones ilegales en el poliducto, con un volumen sustraído que alcanza cifras significativas.
En uno de los operativos recientes vinculados con Esparza, una alerta permitió iniciar el seguimiento de un vehículo que transportaba 30 recipientes con combustible. Posteriormente, las autoridades realizaron un allanamiento en el que localizaron combustible y elementos utilizados para realizar la extracción clandestina.
Aunque las tomas ilegales representan un perjuicio económico para la empresa estatal, RECOPE advierte que sus consecuencias van mucho más allá del valor del producto sustraído.
Las perforaciones realizadas sobre el poliducto pueden provocar fugas, incendios, explosiones y contaminación, además de poner en riesgo a las personas que participan de estas operaciones y a las comunidades próximas a los puntos de extracción.
La empresa reforzó en los últimos años la coordinación con cuerpos policiales, autoridades judiciales y fiscales, además de incorporar capacidades técnicas para facilitar la identificación de las estructuras utilizadas en el robo de hidrocarburos.
Asimismo el mantenimiento de Esparza como zona de vigilancia se produce mientras los indicadores nacionales muestran una evolución favorable.
RECOPE informó que el perjuicio económico ocasionado por el robo de combustibles pasó de ₡1.133 millones durante el primer cuatrimestre de 2023 a ₡359 millones en el mismo período de 2026. Esto representa una disminución del 68,33%.
La cantidad de tomas ilegales también descendió. Durante los primeros cuatro meses de 2023 se habían intervenido 66 perforaciones clandestinas, frente a 16 registradas en igual período de 2026.
El volumen de combustible sustraído siguió la misma tendencia. De aproximadamente 1.9 millones de litros robados entre enero y abril de 2023 se pasó a cerca de 730.000 litros durante los primeros cuatro meses de este año, una reducción cercana al 63%.
La evolución muestra que las medidas implementadas están teniendo resultados, aunque la permanencia de puntos de riesgo como Esparza evidencia que la infraestructura de transporte continúa expuesta a organizaciones dedicadas a la extracción clandestina.
Para RECOPE, el desafío no consiste únicamente en recuperar el combustible perdido. Cada perforación sobre el poliducto implica intervenir una infraestructura destinada al abastecimiento energético del país y genera riesgos operativos, ambientales y de seguridad.








