
¿Subsidiar o ajustar? El debate político tras la advertencia de RECOPE sobre el precio de la gasolina
La escalada internacional encarece la factura de importación y amenaza con trasladar nuevas presiones a los surtidores.

La escalada internacional encarece la factura de importación y amenaza con trasladar nuevas presiones a los surtidores.

El gasoil enfrenta un panorama dispar en el istmo: mientras Guatemala elimina temporalmente impuestos, Honduras amplía el subsidio y Nicaragua mantiene los valores contenidos, Costa Rica mira con atención el mercado estadounidense y Panamá prepara una nueva baja.

El país no enfrenta actualmente un riesgo de desabastecimiento, pero la alta dependencia del suministro estadounidense podría trasladar al mercado local cualquier restricción sobre las exportaciones de diésel.

El sector gasolinero atribuye la fuerte diferencia a la cotización internacional de los productos y a los conflictos que persisten en el mercado petrolero.

El precio del gasoil pasó de ₡541 (US$ 1,20) a ₡688 (US$ 1,53) por litro desde enero y registró el mayor incremento individual de toda la serie analizada.

Un audiovisual analiza la articulación logística, los controles regulatorios y la transición hacia centros multienergéticos.

La petrolera estatal mantiene a Esparza como un punto de riesgo por las tomas ilegales detectadas en su red, mientras el país registra una caída significativa en el impacto económico y el volumen de hidrocarburos sustraídos.

Los controles muestran que el producto puede presentar valores considerablemente inferiores.

La reducción alcanza a la gasolina súper y al diésel, mientras que la regular mantiene su valor. RECOPE atribuyó el ajuste a la caída del petróleo, la mayor oferta global y la apreciación del colón, aunque advirtió que los precios podrían volver a modificarse en las próximas semanas.

La reducción de 55 colones por litro aprobada para agosto deja a la gasolina súper prácticamente al mismo precio que la regular.

La sustracción de 35.2 millones de litros desde 2018 puso en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura de distribución.

Una reforma amplía el alcance de RECOPE y acompaña una estrategia que busca incorporar biometano, hidrógeno verde y otros energéticos renovables.

La escalada internacional encarece la factura de importación y amenaza con trasladar nuevas presiones a los surtidores.

El gasoil enfrenta un panorama dispar en el istmo: mientras Guatemala elimina temporalmente impuestos, Honduras amplía el subsidio y Nicaragua mantiene los valores contenidos, Costa Rica mira con atención el mercado estadounidense y Panamá prepara una nueva baja.

El país no enfrenta actualmente un riesgo de desabastecimiento, pero la alta dependencia del suministro estadounidense podría trasladar al mercado local cualquier restricción sobre las exportaciones de diésel.

El sector gasolinero atribuye la fuerte diferencia a la cotización internacional de los productos y a los conflictos que persisten en el mercado petrolero.

El precio del gasoil pasó de ₡541 (US$ 1,20) a ₡688 (US$ 1,53) por litro desde enero y registró el mayor incremento individual de toda la serie analizada.

Un audiovisual analiza la articulación logística, los controles regulatorios y la transición hacia centros multienergéticos.

La petrolera estatal mantiene a Esparza como un punto de riesgo por las tomas ilegales detectadas en su red, mientras el país registra una caída significativa en el impacto económico y el volumen de hidrocarburos sustraídos.

Los controles muestran que el producto puede presentar valores considerablemente inferiores.

La reducción alcanza a la gasolina súper y al diésel, mientras que la regular mantiene su valor. RECOPE atribuyó el ajuste a la caída del petróleo, la mayor oferta global y la apreciación del colón, aunque advirtió que los precios podrían volver a modificarse en las próximas semanas.

La reducción de 55 colones por litro aprobada para agosto deja a la gasolina súper prácticamente al mismo precio que la regular.

La sustracción de 35.2 millones de litros desde 2018 puso en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura de distribución.

Una reforma amplía el alcance de RECOPE y acompaña una estrategia que busca incorporar biometano, hidrógeno verde y otros energéticos renovables.











