Al igual que otros actores del sector energético en el país, Chevron anunció nuevas medidas de asistencia para las comunidades afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia el pasado 10 de agosto. A través de Chevron Petroleum Company Colombia y su marca Texaco, la compañía informó que realizará aportes económicos y entregará combustibles destinados a las operaciones de atención de la emergencia.
El sismo tuvo epicentro en San José del Palmar, Chocó, y fue registrado el 10 de agosto a las 7:34 de la mañana. El movimiento fue percibido en 16 departamentos y provocó daños especialmente en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío.

La magnitud de la emergencia mantiene una fuerte demanda de recursos para la asistencia y la reconstrucción. Según el balance difundido por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres hasta el 19 de agosto, había 314 personas fallecidas, 4.437 heridas y 262 desaparecidas. Además, se contabilizaban 147.464 familias afectadas en 471 municipios.
En Cali, uno de los principales puntos de impacto, las autoridades reportaron casi 32.000 familias con evaluación de daños y necesidades, de las cuales 22.189 están registradas como damnificadas. La ciudad continúa con trabajos de evaluación de edificaciones y atención a las familias que perdieron sus viviendas o no pueden regresar a ellas.
En este escenario, Chevron informó que realizará una donación monetaria a Propacífico para apoyar la movilización y distribución de suministros. El aporte contempla alimentos, agua potable, artículos de higiene, materiales para refugios temporales e insumos médicos, de acuerdo con las necesidades identificadas junto con autoridades y organizaciones locales.

La compañía también anunció una donación de combustibles a la Cruz Roja Colombiana. El objetivo es respaldar el funcionamiento de los vehículos utilizados para transportar ayuda, movilizar suministros y desarrollar las distintas tareas de respuesta humanitaria. La organización mantiene desplegadas capacidades de atención desde las primeras horas posteriores al terremoto.
De esta manera, la medida muestra además el papel que puede adquirir la infraestructura de distribución durante una emergencia de gran escala. El combustible no solo resulta necesario para el transporte de ayuda, sino también para mantener operativos vehículos de rescate, asistencia médica, logística y abastecimiento en zonas donde persisten daños en vías y servicios esenciales.
Chevron señaló a través de un comunicado que, además de la respuesta inmediata, continuará acompañando proyectos sociales de largo plazo en comunidades del Valle del Cauca. La empresa, que asegura llevar un siglo de operaciones en Colombia, encuadró estas acciones dentro de su relación con las comunidades donde desarrolla sus actividades, aunque los resultados de los programas de recuperación dependerán también de la coordinación con las autoridades y de la evolución de la emergencia.





