Con la premisa de transformar la defensa gremial y pasar de los reclamos basados en opiniones a propuestas sustentadas en el conocimiento, la Unión Temporal SOMOS UNO —que articula a Comce Colombia y Fendipetróleo Nacional— presentó el libro La distribución minorista de combustibles desde la óptica de la competencia económica en Colombia. La investigación, financiada con recursos del Fondo Soldicom y desarrollada de manera independiente por la Universidad Externado de Colombia, fue catalogada por los líderes del sector como un cambio fundamental de método y estrategia frente al Estado y la regulación.
Durante la presentación de la investigación, Raúl Fragozo, presidente de la Junta Directiva de Fendipetróleo, señaló que el gremio decidió financiar conocimiento para llegar a las mesas de decisión con argumentos, datos y métodos replicables y rigurosos. El estudio aborda dos asuntos centrales: verticalización del mercado y revisión de esquemas contractuales.
Fragozo enfatizó que este diagnóstico constituye el primer paso de una hoja de ruta que abarca la radicación de comentarios técnicos ante la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y la promoción de un proyecto de ley en el Congreso de la República para garantizar la sostenibilidad de la actividad.

Seguridad energética y la vigencia de los combustibles líquidos
Por su parte, el exministro de Minas y Energía y docente externadista, Amylkar Acosta, ofreció un análisis sobre las realidades de la transición energética global y nacional. Acosta sostuvo que la expansión masiva de la inteligencia artificial y los centros de datos —que operan bajo una demanda continua e ininterrumpida— ha disparado el consumo energético mundial, haciendo que las fuentes renovables sean insuficientes para cubrir la totalidad de la demanda.
Asimismo, resaltó que la prioridad global ha migrado hacia la seguridad y la soberanía energética. En el contexto colombiano, indicó que de un parque automotor proyectado de 24 millones de vehículos hacia el año 2030, la electrificación alcanzará una fracción menor, por lo que más de 22 millones de vehículos continuarán dependiendo de la red de estaciones de servicio y del suministro de combustibles líquidos. Frente a la capacidad de refinación actual y las importaciones de gasolina y diésel, hizo un llamado a reactivar la exploración e industria de hidrocarburos para asegurar el autoabastecimiento del país.

Por su parte, David Jiménez Mejía, vocero nacional de SOMOS UNO, expuso los riesgos económicos que representa la integración vertical entre los eslabones de almacenamiento y comercialización minorista. Jiménez detalló cómo la creciente verticalización del sector está generando condiciones desiguales de competencia frente a los comercializadores independientes.
Finalmente, Jiménez subrayó la naturaleza social del sector, destacando que la distribución minorista es uno de los eslabones más plurales de la economía colombiana:
Pluralidad propietaria: De las 6.258 estaciones de servicio activas en el país, existen 4.321 propietarios registrados, donde el 86% posee una sola estación de servicio.
Cobertura territorial: La red sostiene el abastecimiento de combustibles en 981 municipios, siendo la única opción de suministro en 227 de ellos.
Impacto laboral: El sector genera aproximadamente 68.000 empleos directos a nivel nacional.
El evento promovió un diálogo multidisciplinario de alto nivel gracias a la participación de referentes del ámbito público, académico y gremial. Durante la jornada, los analistas Alejandra Sánchez, Blanca Castro y Jacobo Campo presentaron los estudios económicos y jurídicos, mientras que Sandra Leiva, asesora de la CREG, estuvo al frente del examen técnico del mercado.
Con esta actividad académica, los representantes de SOMOS UNO reafirmaron su compromiso de actuar como un interlocutor propositivo en los escenarios donde se toman las decisiones de política pública en Colombia.





