Bolivia dio un paso fuerte en su apuesta por los combustibles de origen vegetal. Este lunes, el Gobierno, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, los ingenios sucroalcoholeros y el sector cañero sellaron un pacto que lleva la proporción de etanol al 15% a partir del 1 de noviembre. Y la cosa no termina ahí: desde el 1 de abril de 2027, ese porcentaje trepará en forma automática al 18%.
¿El objetivo? Ganar soberanía energética y depender menos del exterior para abastecer el mercado interno.
La letra chica
La rúbrica se concretó en oficinas de la petrolera estatal. Eso sí, el salto previsto para noviembre todavía necesita algunos pasos previos: una evaluación técnica, económica, financiera y legal, más la normativa que lo habilite.
Además, la compañía y las plantas azucareras tienen plazo hasta el 30 de octubre para formalizar los contratos de suministro. Otro punto clave es que el valor que se paga por el alcohol anhidro aumentará desde el mes próximo, en línea con el análisis de las condiciones financieras.

“Dejamos de importar un litro”
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, celebró el resultado: “Esta negociación ha llegado felizmente a buen puerto y los porcentajes de esta mezcla se incrementarán a partir del primero de noviembre. Es un logro muy importante para nosotros y el primer paso para que la mezcla pueda aumentarse progresivamente, en periodos acordados, en beneficio del país”.
Por su lado, el titular de YPFB, Sebastián Daroca, puso el foco en la ecuación del abastecimiento: “Por cada litro de etanol producido en Bolivia dejamos de importar un litro de gasolina”. También remarcó que la medida va a mejorar el octanaje y a generar inversiones y fuentes de trabajo al articular la cadena energética con la agroindustrial.

El campo también festeja
Desde la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), su presidente Klaus Frerking definió lo firmado como un avance hacia una nueva política energética que abre condiciones para invertir y crear empleo. “Esta firma demuestra que cuando nos sentamos en una mesa y construimos reglas claras, podemos seguir invirtiendo en una cadena productiva como la cañera, cruceña y nacional”, sostuvo.
Luis Barbery, al frente del ingenio Unagro, expresó la satisfacción del sector cañero y azucarero por consolidar el programa. Según explicó, la iniciativa va a dinamizar la economía y ofrecerle al consumidor un producto de calidad, con una combustión más limpia, además de dar continuidad a los proyectos en marcha y estrechar el vínculo entre la producción agrícola y el mundo energético.
Cerró la ronda Alcides Córdova, presidente de la Comisión Nacional de Productores Cañeros de Bolivia (Concabol), quien señaló que el entendimiento refleja el compromiso de avanzar hacia la autosuficiencia con carburantes hechos en casa. Para él, el incremento escalonado les dará a los productores mayor certidumbre para apostar al campo y sostener la elaboración local de etanol.





