Una persona se desvanece, sufre una caída o presenta una complicación de salud en plena carga de combustible, aunque parece ocasional, dicha escena puede suceder en cualquier momento y, en un entorno con riesgos latentes, es por ello que cada decisión cuenta.
Cada vez más Estaciones de Servicio incorporan capacitaciones en primeros auxilios como parte de su esquema de seguridad. La iniciativa, impulsada en conjunto con la Cruz Roja Costarricense en puntos vinculados a la Cámara de Empresarios del Combustible, apunta a fortalecer la capacidad de reacción ante situaciones críticas, reduciendo la improvisación y ordenando la respuesta en los minutos iniciales.
“Saber cómo actuar en los primeros minutos puede marcar la diferencia y salvarle la vida a un compañero”, aseguró Newman García, de Servicentro Partes, al destacar la importancia de trasladar estos conocimientos a situaciones reales dentro de la estación.
Desde la Cámara expresaron a Surtidores Latam que uno de los aspectos más relevantes que se trabaja en estas instancias es la evaluación previa del entorno. A diferencia de otros ámbitos, en un mismo espacio intervienen variables adicionales: derrames, presencia de vapores inflamables o focos de ignición. Actuar sin contemplar estos factores puede agravar el cuadro. “Primero hay que evaluar la escena antes de asistir a la persona. Si se cuenta con conocimientos, recién ahí aplicar las maniobras necesarias”, explicó el cruzrojista Sergio Mora.
El uso adecuado del botiquín, la contención inicial del afectado y la correcta comunicación con los servicios de emergencia forman parte de un protocolo que busca ganar tiempo sin poner en riesgo a terceros. En ese sentido, se refuerza la importancia de no suministrar medicación ni movilizar al paciente ante posibles lesiones graves.
Desde la experiencia cotidiana, los trabajadores reconocen un cambio concreto en su capacidad de respuesta. “Antes, ante un desmayo, uno reaccionaba llamando al 911. Hoy tenemos herramientas para asistir a la persona en el momento”, coincidieron Jimmy Umaña, de Gasolinera Montes, e Ingrey Obregón, de Servicentro Santa Bárbara.
La articulación con el sistema de emergencias es otro punto clave. Brindar información clara, mantener la calma y seguir indicaciones precisas puede acelerar la asistencia profesional y mejorar el desenlace de la situación.
Este tipo de circunstancias no solo exigen reacción inmediata, sino que también ponen a prueba la preparación integral de los equipos en el punto de venta. La capacidad de intervenir con criterio, sostener la calma y priorizar la seguridad de todos los presentes se vuelve determinante en un entorno donde los riesgos no admiten margen de error.
La respuesta ante emergencias ya no depende únicamente de la llegada de asistencia externa, sino también de lo que ocurra en esos primeros instantes dentro de la estación, donde la preparación del personal puede definir el desenlace.



















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