¿Conviene ir a una Estación de Servicio a primera hora de la mañana para conseguir más combustible? La idea circula desde hace años entre los conductores y tiene una base física: la temperatura modifica el volumen de los combustibles. Sin embargo, llevar ese principio directamente al surtidor puede generar una expectativa mayor a la diferencia que existe en la práctica.
Iván David Pinzón Uribe, gerente comercial senior especializado en energía, Oil & Gas, combustibles líquidos y GNV en Colombia y México, puso el foco sobre esta creencia en un análisis compartido con Surtidores LATAM. El especialista explicó que el frío y el calor sí generan variaciones en el volumen, aunque el efecto depende, en buena medida, de las condiciones en las que permanece almacenado el producto antes de llegar al tanque del automóvil.
En las Estaciones de Servicio que utilizan tanques subterráneos, el combustible permanece protegido de buena parte de los cambios de temperatura del ambiente. Por eso, la diferencia entre cargar durante las primeras horas del día y hacerlo más tarde suele ser pequeña. En otras palabras, levantarse más temprano solo para llenar el tanque no supone, en este escenario, un ahorro significativo.

“Abastecer el vehículo a primera hora de la mañana, o al finalizar el día, permite recibir una mayor cantidad de combustible”, es una de las creencias que el análisis pone bajo la lupa. Para Pinzón Uribe, “madrugar exclusivamente para tanquear probablemente no hará una diferencia importante en su bolsillo” cuando el producto se encuentra en depósitos subterráneos.
La situación cambia cuando una Estación de Servicio cuenta con tanques elevados. Este tipo de instalación puede utilizarse cuando las condiciones del nivel freático dificultan la colocación de depósitos bajo tierra. Al estar más expuesto al ambiente, el combustible queda sometido a mayores variaciones térmicas y allí la temperatura puede tener una incidencia más visible sobre su volumen.

El punto también tiene interés para los empresarios del sector. La infraestructura utilizada para almacenar los combustibles forma parte de las condiciones que pueden influir en este fenómeno. No alcanza con mirar el reloj y elegir una determinada hora: también importa dónde está almacenado el producto y cuánto cambia su temperatura antes del despacho.
Para los conductores, Pinzón Uribe plantea que hay otros factores con mayor peso al momento de elegir dónde cargar. Entre ellos menciona la confianza en la estación de servicio, la calidad del producto, la cantidad despachada y el manejo adecuado de los combustibles. La diferencia térmica entre distintos momentos del día queda así en un segundo plano frente a esas variables.
La temperatura sí modifica el volumen del combustible, pero el impacto no es igual en todas las Estaciones de Servicio. Con tanques subterráneos, la estabilidad térmica limita esa variación; con depósitos elevados, la exposición al ambiente puede hacerla más grande.





