La habilitación de estaciones de servicio móviles dentro del marco regulatorio vigente abrió una discusión en el sector de expendio de combustibles: mientras las autoridades promueven nuevos formatos como alternativa para ampliar la cobertura territorial y flexibilizar el abastecimiento, las cámaras que agrupan a los operadores tradicionales plantean una profunda preocupación sobre su impacto en la competencia, la seguridad y la sustentabilidad de la red existente.
En este marco, la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y afines de la República Argentina difundió un comunicado en el que manifiesta su rechazo a la puesta en marcha de este tipo de instalaciones transitorias. La entidad advierte que la introducción de estaciones móviles puede generar un desequilibrio frente a las estaciones tradicionales, que sostienen inversiones importantes para operar bajo exigentes estándares técnicos, de seguridad y de protección ambiental.
El comunicado completo difundido por el Consejo Directivo de CECHA dice textualmente:
“La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y afines de la República Argentina, ante la puesta en marcha de estaciones móviles por parte de petroleras, manifiesta su firme oposición a este tipo de instalaciones transitorias”.
“Consideramos que estas unidades representan una competencia desleal frente a las estaciones de servicio tradicionales, las cuales realizan inversiones millonarias en dólares, para operar bajo los más estrictos estándares de seguridad y protección ambiental. Las estaciones tradicionales cumplen con exigencias rigurosas, tales como pavimentos herméticos, en muchas locaciones tanques de doble pared, auditorías permanentes de las diversas autoridades y seguros ambientales, además de mantener planteles capacitados y empleos registrados”.
“Contamos con un sistema de abastecimiento sólido, reconocido internacionalmente por su cobertura y seguridad. No existe razón para atomizar el mercado ni exponer al sector a riesgos que atentan contra una actividad que ya enfrenta grandes desafíos estratégicos. Exigimos, como parte de la cadena de comercialización de las petroleras igualdades de condiciones y reglas claras para todos los actores evitando canibalizar el mercado”.
Para los estacioneros, el actual sistema de abastecimiento es sólido y reconocido internacionalmente por su cobertura y confiabilidad. En ese sentido, la introducción de formatos móviles sin reglas equiparables puede fragmentar el mercado y generar una contradicción con los principios que han regido históricamente al sector.
La discusión también toca aspectos técnicos y de seguridad, ya que, si bien las estaciones móviles deben cumplir con requisitos normativos para operar —incluyendo condiciones de seguridad y control de riesgos—, los operadores tradicionales advierten que la comparación con estaciones convencionales no siempre es homogénea, y que la percepción del usuario podría tender a igualar servicios que operan bajo marcos distintos.
El debate llega en un momento en el que, tras recientes cambios regulatorios, nuevos formatos de expendio comenzaron a desplegarse en zonas estratégicas del país. En la costa atlántica bonaerense, por ejemplo, se inaugurará en los próximos días una estación de servicio móvil en la ciudad de Pinamar, ubicada en un punto de alto tránsito estacional y diseñada para reforzar la oferta de combustibles durante la temporada de verano.
Según el planteo oficial, la iniciativa busca ampliar la cobertura y responder de manera flexible a los picos de demanda propios de los períodos de alta circulación, evitando inversiones en infraestructura permanente. No obstante, desde las cámaras empresariales advierten que las estaciones móviles fueron concebidas para operar en áreas remotas o de difícil acceso, donde la instalación de una estación tradicional no es posible.














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