El avance del hidrógeno renovable comienza a tomar forma en Perú y abre un escenario que los empresarios del sector gasolinero no deberían perder de vista. Hace algunas horas se realizó una reunión entre el Ministerio de Energía y Minas y la asociación H2 Perú, el tema dejó de ser una promesa lejana para convertirse en una oportunidad concreta dentro del proceso de transición energética.
El ministro de Energía y Minas, Waldir Ayasta, dialogó con representantes del sector sobre el desarrollo del hidrógeno de bajas emisiones, destacándolo como un eje estratégico para la descarbonización. En este contexto, el Gobierno busca posicionar al país dentro de una tendencia global que apunta a energías más limpias.
Desde el sector privado, Daniel Cámac, presidente de H2 Perú, remarcó que el país cuenta con condiciones naturales favorables para producir hidrógeno renovable a gran escala.
Sin embargo, advirtió el referente que el verdadero salto dependerá de factores clave como la creación de un marco regulatorio claro, incentivos económicos y el acceso a financiamiento.
Para los operadores de Estaciones de Servicio, este debate no es menor. El desarrollo del hidrógeno como combustible implica, a mediano y largo plazo, una posible reconversión del negocio tradicional. Así como ocurrió con el gas natural vehicular y, más recientemente, con la electromovilidad, el hidrógeno podría convertirse en una nueva unidad de negocio dentro de las bocas de expendio.
Uno de los puntos centrales planteados en la reunión fue la necesidad de impulsar un “hub de hidrógeno” en el país. Este concepto no solo involucra la producción, sino también la logística, almacenamiento y distribución del energético, lo que abre oportunidades para que las estaciones de servicio se integren en la cadena de valor.
Desde el MINEM, también se destacó el compromiso de promover tecnologías eficientes y sostenibles. En ese sentido, el viceministro de Electricidad, Milko Zacarías, acompañó la visión de fortalecer alianzas estratégicas que permitan acelerar la transición hacia una matriz energética más diversificada.
De esta manera, para los empresarios minoristas, el mensaje es claro: aunque el hidrógeno aún se encuentra en una etapa incipiente en Perú, las decisiones que se tomen hoy en materia de inversión, infraestructura y adaptación tecnológica podrían definir la competitividad del negocio en los próximos años.



















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