La 66ª Convención de la Comisión Latinoamericana de Empresarios de Combustibles dejó una señal para el sector: el modelo tradicional de las Estaciones de Servicio comenzó a mostrar límites en distintos mercados de América Latina, obligando a repensar su funcionamiento y fuentes de ingresos.
El encuentro, realizado en Tela, Honduras, reunió a empresarios y dirigentes de países como México, Perú, Ecuador, Argentina, Uruguay, Guatemala, El Salvador y Costa Rica, entre otros, en un contexto atravesado por la volatilidad internacional de los precios y la aparición de nuevas formas de movilidad.
Lejos de una mirada uniforme, una de las principales conclusiones fue que la región atraviesa realidades muy distintas, pero con desafíos cada vez más compartidos. El secretario general de CLAEC, Daniel Añón, expresó a Surtidores Latam que “ya no enfrentan exactamente los mismos escenarios, pero sí empiezan a convivir con problemas comunes”, entre ellos la irrupción de nuevos actores y cambios en el comportamiento de los consumidores.
La electromovilidad ocupó un lugar importante en el debate, aunque su desarrollo es dispar, con mercados donde aún es incipiente y otros donde avanza con mayor velocidad, su impacto empieza a ser observado con atención por el canal minorista. Durante la convención, distintos referentes coincidieron en que la venta de combustibles ya muestra señales de retracción en algunos mercados, lo que se traduce en menores ingresos y presión sobre la rentabilidad de las estaciones.
Debido a esto, la diversificación dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad. “Las estaciones que tienen posibilidades deben avanzar hacia la incorporación de nuevos servicios”, sostuvo Añón. Farmacias, tiendas de conveniencia más desarrolladas, propuestas gastronómicas o servicios complementarios aparecen como parte de una estrategia que ya comenzó a desplegarse en algunos países y que otros deberán adoptar en el corto plazo.
Asimismo, la informalidad y el contrabando de combustibles volvieron a aparecer como uno de los principales factores de distorsión en varios mercados. En zonas de frontera, las diferencias de precios siguen generando circuitos paralelos que afectan a las estaciones formales, en un contexto donde los controles resultan insuficientes en muchos países. “Es un fenómeno extendido en la región, impulsado por brechas de precios y falta de fiscalización”, advirtió Añón.
En ese marco, desde CLAEC también se remarcó la necesidad de avanzar en marcos regulatorios más sólidos que garanticen condiciones de competencia equitativas y mayor transparencia en la comercialización.
Durante el evento, el presidente de Honduras, Nasry Asfura, participó de las jornadas y recibió por parte de CLAEC una serie de recomendaciones orientadas a fortalecer el sector, entre ellas avanzar en un marco regulatorio más robusto, mejorar las reservas estratégicas y promover políticas de eficiencia energética.
Desde la organización, destacaron además el valor del intercambio regional como herramienta para anticipar tendencias y compartir experiencias frente a un entorno cada vez más exigente.


















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