La conversión de vehículos a Gas Natural Vehicular continúa siendo una de las principales alternativas para reducir el costo del combustible en Perú. Sin embargo, todavía persisten dudas entre los conductores sobre el desempeño de los motores luego de la instalación de estos sistemas. Para los empresarios vinculados al sector de combustibles, comprender cómo evolucionó esta tecnología resulta clave para acompañar el crecimiento del mercado.
Según compartió con Surtidores LATAM, Noel Niquén, presidente del Comité de Gas del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) Lima, muchos de los cuestionamientos que aún existen responden a conceptos desactualizados. «Aún existen conductores que creen que convertir sus vehículos a Gas Natural Vehicular implica sacrificar el rendimiento del motor. Sin embargo, la tecnología de quinta generación permite una operación más precisa y eficiente, siempre que la instalación se realice en talleres autorizados y bajo criterios técnicos adecuados«, afirmó.
El especialista explicó que los actuales equipos de quinta generación incorporan sistemas de inyección secuencial que trabajan de manera sincronizada con la electrónica original del vehículo. Esto permite que el funcionamiento del motor mantenga un comportamiento muy similar al que tiene utilizando gasolina, siempre que la conversión haya sido correctamente realizada.
«Un sistema GNV de inyección secuencial funciona mediante una integración precisa entre el cilindro de almacenamiento de alta presión, el regulador de flujo y el riel de inyectores. La computadora central ajusta los tiempos de inyección en milisegundos a partir de los parámetros originales del motor, lo que ayuda a mantener una respuesta estable y un consumo eficiente«, detalló Niquén.
Desde la perspectiva de las Estaciones de Servicio que comercializan GNV, la calidad de las conversiones también tiene un impacto directo sobre la confianza del usuario y el desarrollo del mercado. Un vehículo correctamente convertido no solo mejora la experiencia del conductor, sino que también fortalece la percepción de seguridad del combustible y favorece su utilización de manera sostenida.
Niquén remarcó que la intervención de profesionales certificados es un aspecto determinante para garantizar el correcto funcionamiento del sistema. «Como ingeniero mecánico e Inspector GNV, he supervisado conversiones comprobando que una instalación correctamente ejecutada contribuye a preservar el ciclo de vida del vehículo«, sostuvo.
Asimismo, recordó que el mantenimiento periódico constituye otro elemento esencial para operar con seguridad. «El chip electrónico de control de carga, cuya actualización anual es obligatoria, permite verificar que la unidad cumple con las condiciones técnicas necesarias para abastecerse de forma segura«, explicó, destacando que este procedimiento brinda mayores garantías tanto a los usuarios como a las Estaciones de Servicio.
Para el presidente del Comité de Gas del CIP Lima, la masificación del GNV dependerá no solo de sus ventajas económicas, sino también de continuar promoviendo información técnica confiable y buenas prácticas en todo el proceso de conversión. En ese escenario, las Estaciones de Servicio, los talleres autorizados y los organismos de control aparecen como actores fundamentales para consolidar un mercado más seguro, eficiente y con mayores niveles de confianza entre los consumidores.






















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