La declaratoria de emergencia en el suministro de gas natural en Perú comenzó a generar fuertes impactos en el sector de Estaciones de Servicio, especialmente en aquellas dedicadas a la comercialización de gas natural vehicular. La medida fue adoptada por el Ministerio de Energía y Minas tras el daño registrado en el sistema de transporte de gas proveniente de Camisea, lo que obligó a restringir el abastecimiento mientras se realizan las reparaciones necesarias.
Desde el sector empresarial minorista, la preocupación es creciente. El presidente de la Asociación de Grifos y Estaciones de Servicio del Perú, Vicente Enrique Marcelo Loayza, señaló a Surtidores LATAM que se trata de una situación inédita para el mercado energético nacional. “Estamos viviendo una situación bastante complicada. Es la primera vez que el ducto que trae el gas de la selva a la costa se ha dañado de tal manera que el Ministerio de Energía y Minas ha decretado catorce días de emergencia en el transporte del gas de Camisea hacia la costa, básicamente Lima”, explicó.
El dirigente detalló que, frente a la reducción del flujo de gas, las autoridades decidieron priorizar el consumo esencial del recurso. En ese sentido, el abastecimiento se dirige primero al uso doméstico, seguido por pequeños comercios y, finalmente, por el transporte público masivo de pasajeros que utiliza GNV como único combustible.
“Han cerrado las estaciones de servicio de venta de gas natural vehicular porque se está priorizando el gas que queda en el ducto para el uso doméstico, las amas de casa y sus cocinas, y algo para los pequeños comercios. Después de eso, han dejado una parte para transporte público de buses de gran tamaño, y ahí no hay más nada”, afirmó Loayza.
La consecuencia directa de esta decisión es la paralización parcial de la actividad en numerosas estaciones que comercializan GNV, especialmente aquellas que atienden a taxis, vehículos livianos o transporte público de menor escala.
Para los empresarios minoristas, el impacto económico es inmediato. “Nos está perjudicando enormemente porque hay que seguir sustentando los gastos fijos de una estación de servicio para poder continuar con el negocio, pero sin la venta de gas natural”, advirtió el presidente de AGESP.
Finalmente, Loayza sostuvo que el sector mantiene la expectativa de que la emergencia pueda resolverse dentro del plazo anunciado por las autoridades. “Tenemos la confianza de que en catorce días se pueda solucionar este imprevisto que nunca había ocurrido. Mientras tanto, estamos prácticamente paralizados en la venta de gas natural para unidades pequeñas y transporte público menor”, concluyó.


















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