OSINERGMIN realizó en las últimas horas un operativo de fiscalización en Desaguadero, Puno, junto con la Agencia Nacional de Hidrocarburos de Bolivia, para verificar las condiciones de comercialización de combustibles en uno de los principales pasos fronterizos entre ambos países. La intervención incluyó controles sobre cantidad, calidad y características técnicas de los productos vendidos en los grifos de la zona.
Durante la jornada, los inspectores comprobaron que el volumen despachado coincidiera con lo indicado por los establecimientos y realizaron verificaciones de octanaje y contenido de azufre. Además, se tomaron muestras de los combustibles para su posterior análisis en un laboratorio acreditado, con el objetivo de determinar si cumplen con los parámetros establecidos.
Cabe mencionar que la fiscalización se desarrolla en un punto particularmente sensible para el mercado de hidrocarburos. Desaguadero concentra una importante circulación comercial entre Perú y Bolivia y, por su ubicación, ha sido identificado como un sector donde históricamente se han registrado operaciones vinculadas con el traslado ilegal de carburantes.

El control adquiere especial relevancia por las diferencias que durante años existieron en los precios de los combustibles de ambos países. En Bolivia, los subsidios estatales generaron un incentivo para el desvío de gasolina, diésel y GLP hacia localidades fronterizas peruanas, donde estos productos podían comercializarse por fuera de los canales formales.
En los últimos meses, el escenario comenzó a modificarse a partir de los cambios aplicados sobre los subsidios bolivianos. El incremento de los precios internos redujo parte del atractivo económico del contrabando, aunque las autoridades mantienen los controles en los corredores fronterizos para evitar nuevas modalidades de desvío.
La operación también se produce en un momento de mayor presión sobre los organismos encargados de fiscalizar el mercado boliviano. Este jueves, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, cuestionó el funcionamiento de la ANH y anunció medidas para aumentar la presencia de personal especializado en las tareas de control y fiscalización de combustibles.
La cooperación entre ambos organismos no es nueva. OSINERGMIN y la ANH vienen intercambiando información y experiencias sobre mecanismos de supervisión, controles de calidad y medición de combustibles en el marco de las acciones bilaterales contra el contrabando en la frontera peruano-boliviana.
Los resultados de las muestras tomadas en Desaguadero permitirán establecer si los productos comercializados en los Grifos inspeccionados cumplen con las especificaciones exigidas. Mientras tanto, Osinergmin y la ANH mantienen la vigilancia sobre este corredor para controlar tanto la calidad y cantidad del combustible como posibles desvíos hacia el comercio informal.





