La representación colombiana en la CLAEC 67, que se desarrolla en El Salvador, llevó al encuentro regional una agenda centrada en las condiciones económicas, regulatorias y competitivas que atraviesan las estaciones de servicio del país. La Unión Gremial Nacional SOMOS UNO expuso ante empresarios y organizaciones del sector los principales desafíos que condicionan la sostenibilidad de la distribución minorista de combustibles.
La delegación está integrada por David Jiménez Mejía, vocero nacional de SOMOS UNO, y Raúl Fragozo Daza, representante legal de la organización. Su participación busca incorporar la perspectiva de los empresarios colombianos al debate latinoamericano sobre el presente y futuro de las estaciones de servicio, en un escenario marcado por cambios regulatorios y transformaciones en el negocio.
Según compartieron con Surtidores LATAM, uno de los puntos planteados fue el incremento de las exigencias regulatorias y las barreras de entrada a la actividad. Desde Colombia señalaron que la cantidad de obligaciones que deben afrontar las empresas puede impactar en sus costos y dificultar la participación de nuevos actores, por lo que reclamaron una mayor coordinación entre las instituciones encargadas de regular y supervisar el mercado.

La discusión también abordó los márgenes y costos reales de operación de las Estaciones de Servicio. Para SOMOS UNO, analizar la rentabilidad del negocio requiere considerar de manera conjunta los gastos operativos, las obligaciones normativas, el comportamiento de la demanda y las condiciones bajo las cuales compiten los distintos participantes de la cadena.
Otro de los asuntos llevados a la cumbre fue la verticalización del mercado y las asimetrías competitivas. La organización colombiana planteó que estos fenómenos representan un desafío para la competencia y para la permanencia de empresas independientes, en momentos en que la distribución minorista atraviesa una transformación de su modelo tradicional.

La delegación también puso el foco en la necesidad de diversificar las fuentes de ingresos. La evolución del mercado energético y los cambios en los hábitos de consumo obligan a las estaciones a evaluar nuevas alternativas comerciales que permitan complementar la venta de combustibles y sostener la actividad en el largo plazo.
El empleo y la reducción de la jornada laboral formaron parte de la agenda colombiana, junto con la formación del talento humano y el relevo generacional. Para el gremio, estos factores tienen una incidencia directa en la estructura de costos y en la capacidad de las empresas para mantener personal capacitado frente a las nuevas demandas del sector.
Jiménez Mejía sostuvo que la discusión sobre el futuro de las Estaciones debe apoyarse en información y cifras, y no solamente en percepciones. En esa línea, destacó que varios de los problemas planteados por Colombia tienen puntos en común con otros mercados latinoamericanos y que la CLAEC permite intercambiar experiencias y buscar soluciones adaptadas a cada país. Desde SOMOS UNO señalaron que su participación apunta a llevar la voz de las estaciones colombianas y contribuir a una agenda regional más técnica sobre competitividad y sostenibilidad.





