Durante décadas fue el símbolo de la abundancia petrolera mexicana. Cantarell llegó a convertirse en uno de los yacimientos más productivos del mundo y sostuvo buena parte de la plataforma nacional, pero el paso del tiempo y una explotación intensiva redujeron drásticamente su aporte.
El reciente Memorándum de Entendimiento firmado entre Pemex y Petróleo Brasileiro contempla la evaluación de nuevas oportunidades de exploración y producción en aguas profundas y ultraprofundas del Golfo de México, con Cantarell como uno de los objetivos que analiza la administración de Claudia Sheinbaum.
“En esta parte de exploración nos va a ayudar mucho Petrobras, porque ellos han desarrollado nuevas técnicas para la exploración en aguas profundas. Se está viendo si en Cantarell, o es uno de los objetivos, este yacimiento que dio tanto petróleo a México, en una zona más profunda se puede encontrar más petróleo”, explicó la presidenta mexicana.
El desafío consiste en determinar si por debajo de las estructuras ya explotadas existen nuevos sistemas petroleros con capacidad comercial o si se trata de extensiones de los reservorios conocidos. Para eso serán necesarias nuevas campañas sísmicas, estudios geológicos avanzados y eventuales perforaciones a grandes profundidades.
La compañía brasileña construyó gran parte de su crecimiento reciente sobre el desarrollo del Pre-sal, una de las fronteras petroleras offshore más complejas del mundo. Esa experiencia le permitió avanzar en operaciones ubicadas a miles de metros bajo el nivel del mar y desarrollar herramientas para reducir los tiempos de evaluación de nuevos proyectos.
Según Sheinbaum, uno de los principales aportes de la empresa sudamericana será precisamente esa capacidad tecnológica. La mandataria señaló que procesos que anteriormente podían extenderse durante varios años hoy pueden acelerarse gracias a las nuevas metodologías aplicadas por Petrobras.
Según fuentes de Surtidores Latam el interés mexicano por recuperar el potencial de sus grandes activos responde a que Cantarell, en 2004 alcanzó una producción superior a los 2 millones de barriles diarios, actualmente representa apenas una fracción de aquellos niveles.
Al cierre del primer trimestre del año, el complejo registró alrededor de 112 mil barriles diarios, una cifra muy distante del momento en que llegó a aportar cerca de dos tercios del petróleo extraído en el país.
El declive del yacimiento estuvo asociado a décadas de explotación intensiva y a técnicas utilizadas para incrementar temporalmente la extracción, como la inyección de nitrógeno para mantener la presión del reservorio. El propio Gobierno mexicano señaló que aquella estrategia permitió elevar la producción, aunque aceleró el agotamiento del activo.
La colaboración entre ambas compañías busca ahora mirar hacia zonas que hasta hace algunos años no estaban al alcance operativo de Pemex.
Además de Cantarell, el memorándum incluye la identificación de oportunidades en otros bloques del Golfo de México y contempla cooperación en áreas como refinación y procesos industriales.






