El mercado peruano de combustibles continúa mostrando un crecimiento sostenido del diésel, las gasolinas y el Gas Licuado de Petróleo, mientras que el Gas Natural Vehicular, impulsado durante años como una alternativa para reducir los costos del transporte y aprovechar las reservas nacionales de gas, evidencia una marcada desaceleración.
En diálogo con Surtidores LATAM, el consultor senior en proyectos de energía e hidrocarburos, Sandro Fernández, aseguró que «desde el año 2022 el GNV, muy a pesar de los esfuerzos del FISE para promover la demanda, no ha tenido un crecimiento relevante«. Incluso, agregó que «en términos porcentuales y en unidades equivalentes, su consumo sigue siendo inferior al del GLP, el diésel y las gasolinas«.
Uno de los principales factores que explica este comportamiento, según el especialista, es la concentración de la infraestructura. «Existe una escasa disponibilidad de Estaciones de GNV en regiones del interior del país respecto a Lima y Callao, lo que limita la posibilidad de que más usuarios opten por esta tecnología«, afirmó.
Fernández también señaló que el acceso al combustible enfrenta mayores obstáculos regulatorios. «La conversión a GNV o la adquisición de vehículos nuevos implica un amplio proceso regulatorio y administrativo que incrementa los costos y el tiempo necesario para acceder al GNV”, sostuvo, al comparar esa realidad con la facilidad que ofrecen otros combustibles.
Asimismo, destacó que el GLP, el diésel y las gasolinas mantienen una ventaja competitiva por su extensa red de abastecimiento. A su entender, «cuentan con una infraestructura ampliamente distribuida en el país y con menores restricciones operativas para el usuario”, situación que continúa fortaleciendo su participación en el mercado.
Desde el punto de vista de las inversiones, Fernández explicó que la rentabilidad también influye en las decisiones empresariales. «Las empresas del sector optan por inversiones en GLP, diésel y gasolinas porque requieren menores desembolsos y cuentan con una mayor demanda, lo que acelera el retorno de la inversión«, indicó.
Como alternativa para impulsar nuevamente el uso del gas natural, el consultor planteó un mayor desarrollo del Gas Natural Licuado. «La promoción del GNL para uso automotor resulta clave, no solo como reemplazo directo del diésel, sino porque permite aperturar estaciones de GNV en zonas alejadas de los gasoductos, a costos competitivos”, explicó.
Finalmente, Fernández sostuvo que es necesario acompañar esa estrategia con políticas públicas que fortalezcan al sector. «Resulta imprescindible tomar acciones para garantizar la sostenibilidad de las inversiones en GNV y ampliar la oferta«, afirmó. Entre las propuestas mencionó financiar nuevas Estaciones de Servicio a nivel nacional, fortalecer el programa Ahorro GNV del FISE para incluir la compra de vehículos nuevos y disponer de los recursos del INFOGAS para incrementar tanto la oferta como la demanda del combustible.





















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