La decisión comunicada en las últimas horas por la Federación ANCAP de realizar un paro y movilización de 24 horas entre este viernes y el sábado a la misma hora, volvió a instalar preocupación en la cadena de suministro de combustibles, especialmente en la antesala de un nuevo ajuste de precios previsto para junio.
La medida sindical no solo implicaría la detención parcial de actividades, sino que se complementará con otras restricciones operativas. Según informó DUCSA a los estacioneros, también continuará con la no habilitación de extensiones de jornada y se aplicará un corte general a las horas extra y cambios de turno por razones de servicio a partir del 1° de junio.
De acuerdo al comunicado empresarial, estas limitaciones reducen la capacidad operativa de distribución a unos 20 camiones diarios, afectando las últimas tandas de carga de cada jornada.
PREOCUPACIÓN EN LAS ESTACIONES
La Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay sostuvo que este tipo de situaciones “se repiten” en los cierres de mes y advirtió que la combinación entre medidas sindicales y expectativa de suba de precios puede provocar una demanda superior a la habitual.
Desde la parte empresarial sostuvieron además que el impacto podría sentirse con mayor intensidad en el interior del país, donde actualmente coincide con plena actividad agropecuaria y una mayor demanda de gasoil. Asimismo, expresaron su inquietud por la imposibilidad de acumular stock suficiente antes del eventual incremento de tarifas, una práctica habitual en los días previos a cada ajuste mensual.
LA RESPUESTA DE FANCAP
Sin embargo, desde FANCAP relativizaron el alcance de la situación y cuestionaron el planteo realizado por algunos empresarios. El presidente del sindicato, Salvador Sprovieri, aseguró a Surtidores que el viernes habrá operativa normal durante buena parte de la jornada.
“El paro resuelto es el viernes de 24 horas, arrancando a las 14 hasta las 14 del sábado. Ese mismo día cargamos normal durante ocho horas. Acá hay mucha manija de parte de algunos empresarios”, expresó.
Según la visión sindical, parte de la preocupación empresarial responde al interés de algunas Estaciones de Servicio en aumentar sus reservas antes de la suba de precios para comercializar luego el combustible con el nuevo valor.
EL FACTOR LOGÍSTICO
A la discusión entre estacioneros y trabajadores se suma otro elemento que complejiza la operativa: la posición adoptada por la Unión de Trabajadores del Transporte de Combustible. La organización comunicó a las distribuidoras Axion, DISA y DUCSA que limitará los viajes de los camiones cisterna a un máximo de dos recorridos diarios ante cualquier conflicto interno de FANCAP.
Una alternativa planteada por las distribuidoras es la posibilidad de recurrir a fletes independientes, pero también enfrenta obstáculos ante la advertencia de eventuales paros sorpresivos en los accesos a las plantas de distribución.



















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