Para muchos empresarios gasolineros, tener contratados los seguros obligatorios es sinónimo de tranquilidad y cumplimiento. Sin embargo, especialistas del sector advierten que esa percepción puede ser engañosa: contar con una póliza vigente ya no basta para satisfacer las exigencias regulatorias de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente.
De acuerdo con UV Consulting, existe un error frecuente entre los regulados que consiste en asumir que la simple contratación de los seguros de Responsabilidad Civil y Responsabilidad Ambiental garantiza el cumplimiento de las Disposiciones Administrativas de Carácter General. Pero la realidad es otra, ya que las pólizas también deben ser ingresadas y aprobadas formalmente por la autoridad.
Enrique Loyo, CEO de la firma especializada en cumplimiento normativo, explicó a Surtidores Latam que las obligaciones en materia de aseguramiento han evolucionado desde la creación de la ASEA. Recordó que inicialmente las Estaciones de Servicio solo estaban obligadas a contar con un seguro de responsabilidad civil, pero posteriormente se incorporaron coberturas ambientales, cuyos requisitos han sido modificados en varias ocasiones.
“Uno de los errores más comunes es pensar que por contratar la póliza ya se cumple con la regulación”, sostuvo el especialista. El mismo aclaró que, mientras la Agencia no emita la aprobación correspondiente, el seguro no se considera validado para efectos regulatorios.
El procedimiento se realiza mediante la Oficialía de Partes Electrónica, a través del formato FF-ASEA-011. Mediante este mecanismo, la autoridad verifica que los requisitos establecidos en las DACG sean satisfechos.
Desde UV Consulting consideraron que este trámite representa uno de los puntos más sensibles para las estaciones de servicio, ya que la falta de aprobación de las pólizas puede derivar en observaciones durante procesos de supervisión o inspección por parte de la autoridad.
Loyo señaló además que los criterios para definir las sumas aseguradas también han cambiado con el paso del tiempo. Si en un principio la cobertura ambiental exigía un respaldo de 275 mil dólares por evento, actualmente la ASEA demanda que dichos montos estén sustentados técnicamente y respaldados por un tercero autorizado, por la institución financiera emisora o por la propia estación de servicio.
Ante este panorama, la consultora aconsejó a los empresarios no limitarse a comprobar que las pólizas estén vigentes. También recomendó verificar periódicamente su estructura y, sobre todo, confirmar que cuenten con la aprobación de la autoridad, a fin de evitar contingencias que puedan afectar el funcionamiento de las instalaciones.



















0 comentarios