La Estación de Servicio Móvil de YPF inició una nueva etapa. Tras haber operado en Pinamar como experiencia piloto, la unidad ya fue reinstalada en el predio de la ex ACA de Confluencia y, según confirmaron a Surtidores desde NCM Servicios, empresa a cargo de los trabajos, el 1 de julio comenzó oficialmente el expendio de combustibles.
La iniciativa no solo representa el traslado de un formato innovador dentro de la red, sino también la recuperación de un punto estratégico que llevaba más de diez años sin actividad. La ubicación vuelve a cobrar relevancia por su conexión con el tránsito turístico y regional, en una zona donde la disponibilidad de carga resulta determinante para quienes circulan entre distintos destinos de la Patagonia.
La intervención implicó una transformación integral del antiguo predio. Se demolieron los pavimentos existentes, se desarrolló toda la obra civil, se instaló nueva infraestructura eléctrica e hidráulica, se incorporó iluminación, se organizaron playas de estacionamiento y se reacondicionaron los espacios comunes para adaptar el lugar al nuevo concepto operativo. La estación cuenta con dos surtidores dobles para comercializar Infinia Diesel e Infinia.
“Lo más importante de este módulo es que la gente de la zona y los turistas no tenían un lugar para cargar combustible. Es un punto muy importante para el tránsito, porque si no hay que cargar en Piedra del Águila o en Bariloche”, indicó Diego Martín, gerente de Mantenimiento y Obras de NCM Servicios.
El ejecutivo también destacó la rapidez con la que pudo ejecutarse el montaje. Desde el inicio de los trabajos transcurrieron apenas 45 días, un plazo considerablemente menor al que demanda una Estación de Servicio tradicional.
Gran parte de esa ventaja radica en el desarrollo modular de la instalación. Toda la ingeniería hidráulica, eléctrica, los tableros y los sistemas de control se concentran en un único módulo premontado, lo que simplifica significativamente las tareas de montaje y permite acelerar la puesta en funcionamiento.
Los trabajos incluyeron además nuevas fundaciones, sistemas de puesta a tierra, tendidos eléctricos, cañerías, columnas de iluminación y la refacción de los baños del histórico chalet que pertenecía a la antigua estación. De la infraestructura original prácticamente solo se conservaron ese edificio y sus sanitarios, mientras que el resto fue completamente renovado.
A diferencia de la experiencia desarrollada en Pinamar, donde la unidad estaba pensada para una carga rápida vinculada al movimiento de playa, el proyecto de Confluencia fue diseñado como una verdadera parada de ruta. El complejo incorpora espacios de estacionamiento, un sector para tomar un café, cartelería digital y pantallas de publicidad, mientras que en una etapa futura podría sumar incluso la modalidad de autodespacho.
“Es una parada obligada, como fue toda la vida esa estación. Está preparada para albergar más cantidad de clientes y no solamente para el paso”, describió Martín.
Con la operación ya en marcha, la estación móvil de YPF inició una nueva etapa en Confluencia sin fecha definida para un eventual traslado. Desde la empresa indicaron que la unidad permanecerá funcionando en ese punto y que cualquier decisión sobre su futuro será evaluada más adelante, en función de las necesidades operativas de la compañía.



















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