La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a encender las alarmas en el mercado energético global y Paraguay, como importador neto de combustibles, sigue de cerca cada movimiento. Desde el Gobierno buscan llevar tranquilidad respecto al abastecimiento, aunque reconocen que el comportamiento de los precios dependerá de la evolución internacional.
El titular del Ministerio de Industria y Comercio, Marco Riquelme, confirmó tras dialogar con el gerente de Petróleos Paraguayos, William Wilka, que no existen riesgos inmediatos de desabastecimiento.
“Conversé esta mañana con el gerente de Petropar y me aseguró que no hay problemas de desabastecimiento. Petróleos Paraguayos está con reservas necesarias como para poder aguantar sin problemas esta incertidumbre que estamos viendo a nivel mundial”, expresó el ministro a medios nacionales.
En este sentido, Riquelme explicó que la petrolera estatal se encuentra inventariando el abastecimiento total del país, considerando tanto el producto almacenado como el que se encuentra en tránsito, el cual ya forma parte de las compras realizadas por las distintas empresas importadoras.
“Estamos esperando más novedades de parte de ellos para entender la posición en la que estamos como país, pero me aseguró que problemas de desabastecimiento no vamos a tener”, insistió.
Sin embargo, el ministro pidió cautela respecto a una eventual suba de precios. Señaló que uno de los factores que presiona las cotizaciones internacionales es la situación en el Estrecho de Ormuz, paso estratégico para el transporte global de petróleo que actualmente opera con fuertes restricciones de seguridad.
Recordó además que Paraguay es un “tomador de precios” en el mercado internacional, al depender íntegramente de la importación de combustibles, y mencionó también la incidencia de la política estadounidense sobre el crudo venezolano durante la administración de Donald Trump.
Mientras el Gobierno transmite tranquilidad en materia de abastecimiento, desde el sector privado señalaron a Surtidores Latam que la presión sobre los valores internacionales terminará impactando en el mercado interno.
El CEO del Grupo Bahía, Patricio Ciurletti, sostuvo que Paraguay, al ser “100% importador”, está completamente expuesto a las variaciones externas. “La parte más preocupante es hasta cuándo va a durar este conflicto”, afirmó.
Según explicó, si bien muchas compañías cuentan con producto adquirido con anticipación, una porción relevante del combustible que ya está en el país o en tránsito aún debe fijarse a los precios internacionales de referencia.
“Hay mucho producto que está acá o que está en tránsito que falta todavía marcarlo contra la pantalla que corresponda y, obviamente, al subir los precios internacionales también se va a marcar a un precio más caro. Y eso va a terminar impactando”, señaló.
Ciurletti indicó que en la última semana el incremento internacional superó ampliamente los G. 1.000 por litro, aunque aclaró que el mercado atraviesa actualmente una fase de “precios de pánico”, marcada por la reacción ante la escalada bélica y el temor a restricciones en la oferta.
“Hoy todo el mundo está sobreactuando porque no sabe dónde termina esto”, expresó. No obstante, advirtió que incluso en un escenario optimista el efecto será significativo: “En cualquier escenario, parece que esto va a tener un impacto grande”.






