Lo que comenzó como una afectación logística localizada derivó en una reacción masiva de consumidores que aceleró el agotamiento de existencias en diversas estaciones de servicio de Oaxaca. La imposibilidad de movilizar autotanques desde la Terminal de Almacenamiento y Despacho de Petróleos Mexicanos en Santa María El Tule no sólo complicó la llegada de nuevas cargas, sino que además desencadenó compras preventivas que profundizaron el problema.
Durante los últimos días, automovilistas acudieron en gran número a los establecimientos que todavía contaban con gasolina o diésel, generando extensas filas y una demanda inusual. La respuesta del público incrementó la velocidad con la que se consumieron las reservas disponibles, reduciendo aún más la capacidad de atención de los expendios.
Según informó a Surtidores Latam la organización Empresarios Gasolineros del Estado de Oaxaca, al menos 16 bocas de expendio suspendieron operaciones tras quedarse sin producto. La cifra representa alrededor del 16 por ciento de las aproximadamente 90 instalaciones que dependen de manera directa de la terminal ubicada en Santa María El Tule para recibir nuevas entregas.
José Luis Ballesteros Melgar, presidente del organismo, explicó que la situación se agravó cuando integrantes de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación endurecieron las medidas de protesta e impidieron completamente el acceso al centro de distribución. Como consecuencia, quedó paralizada tanto la entrada como la salida de vehículos cisterna.
El dirigente señaló que muchas empresas del sector continuaron operando gracias a las existencias almacenadas previamente. Sin embargo, esos volúmenes suelen alcanzar únicamente para períodos cortos, estimados entre uno y tres días dependiendo del movimiento habitual de cada establecimiento. Una vez consumidas esas cantidades, la continuidad de la actividad se vuelve imposible sin nuevas entregas.
Hasta la semana pasada, las restricciones eran parciales y permitían desarrollar tareas de despacho durante la noche y la madrugada. Esa flexibilidad ayudó a sostener el flujo hacia distintos puntos de venta. No obstante, el cierre permanente de las instalaciones modificó completamente el panorama y comenzó a reflejarse rápidamente en la disponibilidad para el público.
La incertidumbre también generó un fenómeno habitual en este tipo de episodios: la concentración de la demanda. Ante la posibilidad de encontrar surtidores fuera de funcionamiento, numerosos conductores decidieron cargar combustible antes de lo previsto, impulsando un consumo extraordinario que aceleró la reducción de inventarios.
En algunos casos, los establecimientos mantuvieron únicamente determinadas variedades disponibles, mientras otros dejaron de atender por completo. La situación provocó preocupación entre transportistas, comerciantes y particulares que dependen diariamente del abastecimiento para desarrollar sus actividades.
A medida que transcurren las jornadas, crece además la inquietud por las consecuencias que podrían sufrir sectores considerados prioritarios. Empresarios del rubro advirtieron que una prolongación de la medida podría afectar el funcionamiento de ambulancias, patrulleros, unidades de protección civil y vehículos vinculados con la atención sanitaria.
Por otro lado, más allá de las complicaciones registradas en Oaxaca, en las últimas horas el Gobierno federal salió al cruce de versiones que vinculaban inspecciones y clausuras de estaciones de servicio con una supuesta falta de combustibles en el país. A través de un comunicado conjunto, la Secretaría de Energía, Petróleos Mexicanos, la Comisión Nacional de Energía, la Procuraduría Federal del Consumidor y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente aseguraron que las verificaciones responden exclusivamente al cumplimiento de la normativa vigente y descartaron que exista una situación de escasez a nivel nacional.
Las dependencias señalaron además que PEMEX dispone de producto suficiente para atender la demanda de sus clientes y destacaron que las ventas de gasolinas y diésel crecieron 9 por ciento entre enero y mayo de 2026 respecto del mismo período del año anterior. Según remarcaron, el abastecimiento opera con normalidad en el territorio mexicano, por lo que los inconvenientes observados en los Valles Centrales de Oaxaca responden a una interrupción logística puntual derivada del bloqueo a la terminal de Santa María El Tule y no a una falta de inventarios en el sistema energético nacional.



















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