La cotización internacional del petróleo continúa descendiendo luego de los anuncios realizados por Estados Unidos e Irán sobre un próximo acuerdo que permitiría la apertura del Estrecho de Ormuz. La noticia generó una inmediata respuesta de los mercados y llevó al crudo Brent a ubicarse por debajo de los 80 dólares por barril durante las últimas horas.
Daniel Cabrera Ortega, consultor en gestión empresarial especializado en el sector hidrocarburos, compartió a Surtidores LATAM que la caída de los precios se aceleró tras conocerse la intención de ambas naciones de normalizar el tránsito marítimo en uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. Según detalló, el Brent acumula una baja cercana al 28 por ciento en el último mes y del 13 por ciento en apenas una semana.
Durante los más de cien días que duró el enfrentamiento, el valor del petróleo experimentó una fuerte escalada. En distintos momentos de marzo y mayo, el Brent llegó a operar entre los 90 y 120 dólares por barril, impulsado por la incertidumbre sobre el suministro global y el riesgo de interrupciones en el transporte de crudo desde Medio Oriente.
Cabrera Ortega señaló que una de las principales consecuencias del conflicto fue la drástica reducción de las exportaciones petroleras iraníes. Mientras en 2025 el país comercializaba alrededor de 1,7 millones de barriles diarios, en mayo de 2026 los envíos habrían descendido hasta cerca de 209 mil barriles por día, afectando severamente sus ingresos.
El especialista indicó además que Europa y varios países del sudeste asiático fueron los mercados más expuestos a la amenaza de escasez. Para compensar esa situación, Estados Unidos incrementó su producción y recurrió al uso de reservas estratégicas, una medida que ayudó a sostener el abastecimiento internacional durante los meses más complejos.
A pesar de la corrección observada en las últimas semanas, los precios del petróleo y de los combustibles todavía permanecen muy por encima de los niveles registrados antes del inicio de la crisis. De acuerdo con el análisis difundido por Cabrera Ortega, las gasolinas conservan valores alrededor de un 43 por ciento superiores a los de febrero, mientras que el diésel mantiene una diferencia cercana al 63 por ciento.
En el caso peruano, la caída del crudo también podría generar efectos sobre las empresas de refinación. El consultor advirtió que parte de las ganancias obtenidas por compañías como Petroperú y Refinería La Pampilla podría verse reducida debido a la depreciación de los inventarios adquiridos cuando el petróleo superaba los 100 dólares por barril.
No obstante, Cabrera Ortega remarcó que el panorama todavía presenta elementos de incertidumbre. Entre ellos mencionó la necesidad de reconstruir las reservas estratégicas utilizadas durante la emergencia y la posibilidad de nuevos episodios de inestabilidad en Medio Oriente. A ello se suman cambios en las rutas de abastecimiento y en la logística global del crudo, factores que continúan modificando la dinámica del mercado energético internacional.




















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