La propuesta del gobierno electo de Abelardo de la Espriella de modificar el funcionamiento del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) comenzó a generar las primeras reacciones entre los empresarios del sector. Desde la distribución minorista consideran que recuperar el objetivo original del mecanismo puede contribuir a fortalecer la estabilidad financiera del país, siempre que las decisiones futuras no provoquen nuevos sobresaltos en el mercado.
Farid Jones, empresario gasolinero, manifestó que la iniciativa representa una oportunidad para que el fondo vuelva a cumplir la función para la cual fue creado: amortiguar las fluctuaciones internacionales del petróleo, sin convertirse en un esquema permanente de subsidios que termine afectando las cuentas públicas.
«Veo con buenos ojos la intención del gobierno electo de revisar el funcionamiento del fondo y recuperar el objetivo para el que fue creado. Es importante estabilizar las variaciones de los precios internacionales del crudo y evitar que el FEPC siga siendo una fuente permanente de subsidios que posteriormente comprometa las finanzas públicas«, afirmó.
Asimismo sostuvo que mantener unas finanzas públicas sólidas también beneficia al sector energético, ya que brinda mayor confianza para la inversión y contribuye a ofrecer un horizonte de mayor estabilidad para toda la cadena de combustibles.
Sin embargo, Jones aclaró que el respaldo a la revisión del FEPC no implica avalar incrementos abruptos en los precios de la gasolina y el ACPM. A su juicio, cualquier modificación debe aplicarse con criterios técnicos, de manera progresiva y mediante el diálogo con los distintos actores involucrados.
«Los ajustes deben implementarse de forma gradual, técnica y concertada, evitando impactos desproporcionados sobre el transporte, la logística y las Estaciones de Servicio«, señaló.
El empresario recordó que los fuertes incrementos registrados en los últimos años modificaron el comportamiento de muchos consumidores, que buscaron alternativas para reducir costos o disminuyeron sus compras en las estaciones de servicio, afectando la actividad del sector minorista.
En ese sentido, expresó su expectativa de que la nueva administración construya una política de combustibles sustentada en reglas claras, estabilidad jurídica y una comunicación permanente con distribuidores, transportadores y demás integrantes de la cadena.
Para Jones, Colombia necesita un esquema transparente y sostenible que ofrezca previsibilidad al mercado y fortalezca la competitividad del sector energético. «Eso generará seguridad no solo para los distribuidores de combustibles, sino para todos los empresarios del país«, concluyó.



















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