El Decreto 1428 de 2025, que propone un esquema de precio diferencial para el diésel según el tipo de vehículo, enfrenta cuestionamientos por parte del sector de estaciones de servicio en Colombia. Desde el gremio “Somos Uno” advirtieron que la iniciativa carece de condiciones reales para su implementación en los puntos de venta.
El vocero gremial nacional, David Jiménez Mejía, señaló que si bien el sector comprende la preocupación del Gobierno por el impacto de los combustibles en la economía de los usuarios, la medida no tiene hoy viabilidad operativa. “Existe en el papel, pero en la práctica es casi imposible de aplicar”, sostuvo.
Uno de los principales obstáculos señalados es la ausencia de reglamentación por parte del Ministerio de Minas y Energía. Según explicó el dirigente, sin lineamientos técnicos ni procedimientos definidos, las estaciones no cuentan con herramientas para ejecutar el esquema planteado.
A esto se suma la falta de infraestructura para identificar el tipo de vehículo que abastece en cada operación. Desde “Somos Uno” indicaron que implementar sistemas de verificación implicaría inversiones adicionales en tecnología, controles y seguimiento, costos que actualmente no pueden ser absorbidos por los actores de la cadena.
El gremio también cuestionó el modelo financiero detrás de la propuesta. Las estaciones compran combustible a precio cerrado en plantas mayoristas, por lo que no existe un mecanismo que permita adquirir el producto con valores diferenciados según el cliente final. Esto abre interrogantes sobre quién asumiría el costo del diferencial.
En esa línea, Jiménez Mejía planteó dudas sobre la gestión contable del esquema. Aspectos como la liquidación de diferencias, el manejo de cuentas por cobrar y pagar, y la sostenibilidad financiera del sistema no tienen respuesta clara, lo que impide avanzar en una reglamentación aplicable.
Por otro lado, el vocero advirtió que el escenario internacional continúa presionando al alza los precios del petróleo, especialmente por la situación en Oriente Medio. Esta dinámica externa impacta directamente en los valores internos de los combustibles y condiciona cualquier política local.
Finalmente, desde “Somos Uno” remarcaron que introducir mayor complejidad en el sistema, en un momento de presión de costos, no resulta conveniente. Si bien consideran válido el objetivo de equidad en los precios, insistieron en que cualquier medida debe ser técnicamente viable y sostenible para todos los actores del mercado.






