La incorporación de herramientas digitales amplió las capacidades de gestión de las Estaciones de Servicio, pero también multiplicó los puntos que deben protegerse frente a posibles ataques informáticos. Los sistemas de cobro, las aplicaciones comerciales y los equipos vinculados con la operación forman parte de una infraestructura que requiere controles específicos.
En diálogo con Surtidores LATAM, Carlos Zambrano, especialista en transformación digital y consultor en seguridad para estaciones de servicio, analizó los principales riesgos que enfrentan los operadores y explicó por qué la protección de la información debe contemplar tanto los sistemas administrativos como los recursos tecnológicos que intervienen en la actividad diaria.

¿Qué sistemas de una Estación de Servicio pueden quedar expuestos ante un ciberataque?
Los terminales de pago, los programas de autorización, las aplicaciones y los sistemas de inventario pueden convertirse en puntos vulnerables. También hay que prestar atención a los equipos industriales que intervienen en la operación. La protección no debería limitarse a una computadora o a un programa específico, sino contemplar los distintos componentes que participan en el funcionamiento de la estación.
¿Alcanza con incorporar herramientas de seguridad informática para reducir estos riesgos?
La tecnología por sí sola no resuelve el problema. Es necesario que las estaciones desarrollen procedimientos de control acordes con sus necesidades y con el nivel de digitalización que hayan alcanzado. La capacidad para proteger los sistemas depende también de cómo se administran los accesos, se supervisan las operaciones y se identifican posibles irregularidades.
¿Qué importancia tiene el monitoreo permanente de los sistemas?
La vigilancia debe mantenerse durante toda la operación. No alcanza con revisar los sistemas ocasionalmente o actuar únicamente cuando aparece un inconveniente. Zambrano plantea la necesidad de contar con monitoreo continuo, las 24 horas del día, los siete días de la semana y durante todo el año, para mejorar la capacidad de detectar situaciones anormales y responder ante posibles incidentes.

¿Cómo debería integrarse la ciberseguridad con los controles habituales de una Estación de Servicio?
El especialista considera que la protección digital debe recibir una atención comparable a la que se destina a las instalaciones físicas. Así como una empresa incorpora cámaras, vigilancia y controles de acceso para cuidar sus bienes, también necesita medidas específicas para resguardar sus sistemas informáticos, sus medios de pago y la infraestructura que sostiene su actividad comercial.
La implementación de estas medidas, sin embargo, está vinculada con la madurez de cada organización y con la importancia que sus responsables asignen a la seguridad. Para Zambrano, el desafío consiste en incorporar esta perspectiva a la gestión empresarial, en lugar de tratarla como una necesidad aislada del área tecnológica.
¿Qué papel cumplen los datos comerciales dentro de esta estrategia de protección?
La información permite conocer los movimientos del negocio, administrar sus recursos y comprender el comportamiento de los clientes. Pero esa utilidad también la convierte en un activo que debe resguardarse. Si una empresa pierde el control de sus datos, las consecuencias pueden superar el perjuicio económico inmediato y afectar su capacidad para continuar operando.
Por eso, Zambrano propone ampliar la mirada sobre los recursos que necesita proteger una estación de servicio. La información almacenada en sus sistemas, la estructura que permite administrarla y los mecanismos que garantizan su integridad forman parte del patrimonio de la compañía y requieren inversiones acordes con su importancia.
¿Cuál debería ser la prioridad para los empresarios que todavía no incorporaron estas medidas a su gestión?
El primer paso es reconocer qué información y qué sistemas resultan esenciales para el funcionamiento de la estación, y evaluar qué medidas existen para protegerlos. A partir de ese diagnóstico, cada empresa puede determinar qué aspectos necesitan mayor atención y establecer un esquema de supervisión adecuado a sus operaciones.
Para Zambrano, la protección de los datos debe ocupar un lugar dentro de las decisiones de inversión de los empresarios. “En un negocio que combina la venta de combustibles con sistemas administrativos, herramientas comerciales y medios de pago electrónicos, preservar la información también significa cuidar los recursos que sostienen la actividad”, concluyó.






