La decisión de YPF de incorporar la posibilidad de utilizar dólares digitales dentro de su aplicación abrió una nueva etapa en la evolución de los medios de pago dentro del negocio de los combustibles. A través de la función “Dinero en Cuenta”, los usuarios pueden transferir fondos desde una caja de ahorro en moneda estadounidense y emplearlos luego para abonar cargas, productos de las tiendas FULL y distintos servicios vinculados a la red comercial de la compañía.
La novedad fue recibida con interés por los empresarios del sector, que interpretan la iniciativa como una señal de adaptación a un consumidor cada vez más familiarizado con las herramientas financieras digitales. No obstante, la expectativa sobre su impacto inmediato es moderada. Los referentes consultados coinciden en que el automovilista promedio continúa manejándose en pesos y que, por ahora, la presencia de la divisa norteamericana en las estaciones responde a situaciones muy específicas.
Carlos Pinto, presidente de la Cámara de Expendedores de Río Negro y Neuquén, consideró que toda incorporación tecnológica destinada a mejorar la relación con el público resulta positiva para la actividad. Según explicó, la competencia entre compañías obliga a desarrollar mecanismos que generen mayor cercanía con quienes eligen una marca determinada.
“Cualquier instrumento que ayude a atraer y fidelizar consumidores es bienvenido. Son herramientas que aportan valor y permiten diferenciar propuestas. Pero en la práctica, el cliente particular sigue utilizando pesos para casi todas sus compras”, señaló a Surtidores.
El dirigente recordó que en la Patagonia existe desde hace años una convivencia habitual con operaciones vinculadas a moneda extranjera, aunque asociadas principalmente a segmentos corporativos. Empresas de transporte, logística y flotas internacionales provenientes de Chile suelen mantener acuerdos comerciales en dólares con distintas Estaciones de Servicio de la región.
En ese contexto, explicó que muchas bocas de expendio disponen de cuentas corrientes nominadas en esa moneda para facilitar las transacciones de grandes consumidores. Se trata de un esquema completamente distinto al que caracteriza al mercado minorista, donde predominan las compras diarias de automovilistas particulares.
Pinto también destacó que en numerosas localidades alejadas de los grandes centros urbanos existe una dinámica comercial propia que favorece este tipo de operaciones. En algunos casos, los establecimientos aceptan billetes estadounidenses a valores convenientes para ambas partes, evitando a los clientes la necesidad de recurrir a bancos o casas de cambio.
“En muchos pueblos del interior resolver la operación directamente en la estación termina siendo más sencillo para todos. Son situaciones que forman parte de la realidad económica de esas zonas”, comentó.
Una mirada similar expresó Juan Manuel Brígido, presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio de La Rioja. El empresario sostuvo que la nueva funcionalidad representa una alternativa interesante desde el punto de vista comercial, aunque aclaró que hasta el momento no registraron operaciones realizadas mediante dólares en su establecimiento.
Para Brígido, la incorporación de nuevas formas de pago contribuye a ampliar el abanico de servicios disponibles para los clientes, pero considera que todavía no existe una demanda concreta que permita prever una utilización significativa en el corto plazo.
“Nos parece una buena iniciativa porque suma posibilidades y acompaña las tendencias de digitalización que se observan en muchos sectores. Sin embargo, hoy no vemos consultas ni pedidos vinculados a esta modalidad”, indicó.
Desde San Luis, José Gianello, titular de la cámara empresaria provincial, coincidió en que las operaciones en moneda extranjera suelen aparecer en consumos de mayor magnitud. Según explicó, este comportamiento se observa especialmente en clientes empresariales o usuarios con necesidades de abastecimiento más importantes que las de un conductor particular.
“Generalmente son compras vinculadas a actividades productivas o logísticas. En esos casos aparecen dólares físicos o acuerdos específicos. No es algo frecuente en la venta diaria al público”, sostuvo.
El dirigente agregó que hacia fin de mes suele registrarse una mayor utilización de divisas en determinados sectores económicos, especialmente cuando existe menor disponibilidad de pesos para afrontar compromisos operativos. Aun así, remarcó que se trata de movimientos puntuales y alejados de la realidad habitual de la mayoría de las estaciones.
Incluso desde YPF reconocen que la utilización de dólares para este tipo de consumos sigue siendo marginal. Explican que el nivel de adopción está estrechamente relacionado con los beneficios que puedan ofrecerse a través de promociones, descuentos o programas de recompensas. Sin incentivos específicos, afirman, resulta difícil modificar hábitos de pago profundamente arraigados.
En ese escenario, la nueva herramienta aparece más como una apuesta estratégica de largo plazo que como una transformación inmediata del negocio. La iniciativa permite ampliar opciones, fortalecer ecosistemas digitales y consolidar programas de fidelización, aspectos que hoy ocupan un lugar cada vez más importante en la competencia entre petroleras.



















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