El país comienza a mostrar dos movimientos que, aunque responden a dinámicas diferentes, resultan relevantes para quienes operan en el negocio de expendio de combustibles. Mientras Petropar aplicó un nuevo incremento en sus precios, la incorporación de vehículos híbridos y eléctricos continúa ganando participación entre las unidades que ingresan al país.
Según datos de la Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias, los modelos electrificados representaron el 14.7% de las 24.700 unidades importadas entre enero y agosto de 2026. La proporción ya supera el 10.5% registrado durante todo 2025.
El avance de estas tecnologías coincide con una nueva modificación de los valores de Petropar. Desde este jueves 24 de septiembre, el Diésel Porã pasó de G. 8.290 a G. 8.785 por litro, mientras que el Diésel Mbareté subió de G. 10.300 a G. 10.795. En ambos casos, el aumento fue de G. 495.

La nafta Aratiri de 97 octanos también tuvo un ajuste y pasó de G. 8.840 a G. 8.990 por litro. Las variedades Kape 88 y Oikoite 93 mantuvieron sus valores de G. 6.990 y G. 7.490, respectivamente. La petrolera estatal señaló además que en los establecimientos situados a más de 50 kilómetros de Villa Elisa pueden registrarse diferencias asociadas al costo del transporte.
Dentro de la expansión de los electrificados, los híbridos mantienen un peso importante. El vicepresidente de Cadam, Víctor Servín, explicó que estos modelos encuentran aceptación porque permiten disminuir el consumo sin abandonar el motor de combustión. Para una parte de los compradores, esa combinación también reduce las dudas vinculadas con la autonomía y la infraestructura disponible para recargar.
La diferencia de precio respecto de los modelos convencionales continúa siendo uno de los factores a considerar. De acuerdo con Servín, la brecha se ubica aproximadamente entre 15% y 20%, mientras que los beneficios tributarios contribuyen a reducirla.
El comportamiento de las importaciones muestra que la transición no está siendo protagonizada exclusivamente por los eléctricos puros. La tecnología híbrida funciona, en buena medida, como un punto intermedio entre el automóvil tradicional y la movilidad completamente eléctrica.

Durante décadas, el crecimiento del parque automotor estuvo estrechamente relacionado con una mayor demanda de naftas y gasoil. La incorporación progresiva de tecnologías de menor consumo introduce una modificación en esa relación.
Paraguay todavía tiene un parque ampliamente dominado por motores de combustión, por lo que el impacto sobre las ventas actuales de las estaciones es limitado. Sin embargo, el dato de las importaciones permite observar hacia dónde se está desplazando una parte de las nuevas incorporaciones.
El 14.7% alcanzado hasta agosto no implica que una proporción equivalente del parque automotor ya sea electrificada. Se trata de la composición de las unidades importadas durante el período y, por lo tanto, funciona como un indicador de las nuevas altas, no del conjunto de automóviles que circulan actualmente.
La diferencia es importante, pero también lo es la tendencia. Si una parte cada vez mayor de las nuevas unidades consume menos nafta o directamente no utiliza derivados del petróleo, el crecimiento futuro de la demanda podría avanzar a un ritmo diferente al de la cantidad de automóviles.
La nueva suba de Petropar agrega otro elemento a esta transformación. El precio de adquisición continúa siendo determinante al momento de elegir un automóvil, pero también adquieren importancia los costos que tendrá el usuario durante toda la vida útil de la unidad.





